En el segundo día del juicio del caso conocido como Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), la novedad fue la presencia de testigos «verdaderos». Y contrario a lo que esperaba el Ministerio Público, la entidad que los citó, ellos sostuvieron la inocencia de los cinco acusados. El proceso inició el jueves, 3 de marzo, y continuó este viernes; pero se suspendió nuevamente y se reanudará hasta el próximo lunes, 7 de marzo.
«En una jugada sorpresiva porque no les avisan a los defensores, en el segundo día del juicio, el Ministerio Público presentó a quince testigos. Todas son personas vinculadas a la Fundación, ya sea directamente o a través de familiares. Pero como dicen popularmente, les salió el tiro por la culata, pues los seis testigos que interrogaron hoy (viernes) le plantaron la cara a la Fiscalía y sostuvieron la inocencia de los cinco acusados», dijo Vilma Núñez de Escorcia, directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
En el proceso se juzga a la exprecandidata presidencial Cristiana Chamorro Barrios, que presidía la FVBCH; a su hermano Pedro Joaquín Chamorro Barrios, directivo de la Fundación y exdiputado liberal; a Walter Gómez y Marcos Fletes, administrador financiero y contador de la FVBCH, respectivamente; y a Pedro Vásquez, conductor de Cristiana Chamorro.
Hasta ahora la Fiscalía solo había usado a policías como testigos
Cristiana, Gómez y Fletes son acusados de los supuestos delitos de gestión abusiva, falsedad ideológica, apropiación y retención indebida y lavado de dinero, bienes y activos. Pedro Joaquín de gestión abusiva, falsedad ideológica, apropiación y retención indebida. Y Vásquez, el conductor de Chamorro, de colaborador necesario para el delito de lavado de dinero, bienes y activos.
El pasado 1 de febrero iniciaron los juicios que se desarrollan en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) contra 41 presos políticos capturados entre el 28 de mayo y el 22 de noviembre pasado. Al 4 de marzo ya juzgaron y condenaron a 31 de ellos y les impusieron penas de entre 8 y 13 años de cárcel.
En todos esos casos la Fiscalía solo utilizó a agentes y peritos de la policía como testigos; y utilizó como pruebas de los delitos fotos, mensajes de WhatsApp y entrevistas brindadas por los acusados. Por eso sorprende que en este caso haya llamado a otro tipo de testigos.
Según Núñez, estas personas forman parte del grupo de personas tuvieron que asistir a entrevistas al Ministerio Público el año pasado. Entre ellos hay exempleados de la organización y familiares de periodistas que fueron beneficiados por proyectos que la FVBCH ejecutaba.
La apreciación de los abogados defensores, según Núñez, es que ante estos testimonios, tendrán que violar flagrantemente la ley para declarar culpables a los acusados.
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Con evidente deterioro físico y de salud
Cristiana Chamorro tiene 68 años y desde el pasado 2 de junio permanece bajo arresto domiciliario. Para asistir al juicio, sus custodios la trasladan al complejo de la DAJ, conocido como nuevo Chipote. La obligan a usar el uniforme azul de presos y la presentan esposada como al resto de reclusos.
Gómez, de 54 años, y Fletes, de 42 años, permanecen en las celdas del nuevo Chipote desde el 28 de mayo del año pasado; en estos nueve meses tanto su aspecto físico como su salud se ha deteriorado considerablemente.
Pedro Vásquez tiene 60 años, está en el nuevo Chipote desde el 15 de junio y en los últimos días sus familiares han expresado su preocupación por su estado de salud. Temen que las constantes subidas de la presión arterial que sufre le provoquen una afectación más grave. En estos dos días de juicio sus familiares han constatado que además de tener la presión alta, tiene moretones en la piel y tiene dificultad para caminar.
Los familiares también han expresado preocupación por el estado de salud de Pedro Joaquín, que a sus 70 años permanece detenido desde el pasado 25 de junio.
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