El Gobierno de Costa Rica anunció este miércoles que eliminará una serie de restricciones sanitarias que llevan meses vigentes como parte de la respuesta a la pandemia de la covid-19. Una de las más relevantes es para los turistas —incluso los no vacunados— que pretendan ingresar a este país.
Carlos Alvarado, presidente costarricense, dijo que los cambios en las medidas sanitarias se deben a la baja de los casos y las altas tasas de vacunación que registra el país. «Hemos registrado una desaceleración del contagio; la hospitalización, si bien sigue alta, está en una meseta en este momento», anunció el mandatario en conferencia de prensa.
La primera medida que se eliminará, a partir del 7 de marzo, será la restricción vehicular que está vigente en ese país. También, a partir de ese día, los establecimientos podrán funcionar en horario regular. Asimismo, el 7 de marzo se elimina el requisito de pase de salud para los costarricenses que ingresen a su país y se hará una revisión aleatoria para los extranjeros.
Para turistas
Pero las medidas van más allá de los nacionales. A partir del 1 de abril los turistas extranjeros no tendrán que presentar el pase de salud que hasta ahora exige el Gobierno. El pase es un formulario epidemiológico que debe llenar cualquier persona que desee ingresar a Costa Rica. Tras completarlo se obtiene un código QR que es el que piden las autoridades en los controles de entrada.
El formulario —que permite a las autoridades ticas conocer la condición sanitaria de los turistas— pide completar datos personales, puestos fronterizos de entrada, datos de contacto, si ha presentado síntomas de covid, etc. Si el turista tiene un esquema completo de vacunas autorizadas, puede entrar al país solo con el código generado, pero en caso que no esté vacunado o su vacuna no esté autorizada, la persona debe comprar un seguro de viaje.
Sin embargo, el requisito del seguro también quedará eliminado a partir del 1 de abril. Es decir que desde esa fecha cualquier persona podrá entrar a Costa Rica, incluso si no está vacunada o tiene una vacuna no autorizada por ese país, como el caso de la Sputnik V o Sputnik Ligth, ambas comunes en Nicaragua.
«La vacunación y medidas sanitarias nos permiten hoy esta flexibilización y apoyar así al comercio, turismo y demás actividades productivas en las distintas regiones del país», añadió Alvarado.
La eliminación de estos dos requisitos quita grandes trabas y reduce los costos para los nicaragüenses que buscan viajar al país vecino, ya sea para turismo, para reunirse con familiares o por cualquier otra razón. Según cifras del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), en el 2019, a ese país viajaron 418,902 nicaragüenses, de los cuales 360,074 lo hicieron a través de Peñas Blancas.
“Esta medida, sin duda alguna, es un buen ejemplo que hemos venido haciendo desde el Gobierno, posicionando un país responsable a nivel internacional, cuidándonos todos y señalando que somos un destino seguro en materia turística”, dijo Gustavo Alvarado, ministro de Turismo, según declaraciones que recogen medios costarricenses.
Por su lado, el ministro de Salud, Daniel Salas, señaló que el descenso en las estadísticas de contagios permite relajar las medidas sanitarias, pero advirtió que se deben mantener hábitos, como el uso de mascarillas, lavado de manos y continuar con las jornadas de vacunación.