En honor a la verdad Jinotega no fue para nada rival frente a los Indios del Bóer. Errores constantes, problemas en la cobertura de batazos, fragilidad ofensiva y debilidad clara a la defensiva, además que su “as”, Luis Castellón pasó de agigantarse en la final de la Liga Profesional a convertirse en modo Pomares, al ser atacado con seis carreras en 4.2 entradas y cargar con la derrota. El Bóer no necesitó de Javier Robles ni de Edgard Montiel para superar con tranquilidad a Jinotega 10-2, brindarle la primera victoria al muchacho Santos Jarquín y alargar su récord de franquicia con más juegos inaugurales ganados consecutivos a ocho, desde que perdieron por última vez en 2014 frente a los Dantos.
Puede interesarte: La Azul y Blanco femenina se despide de su sueño mundialista
Bismarck Rivera de 4-3 y tres carreras anotadas, junto a Wuilliams Vásquez (3-3) y dos empujadas, además de Darrel Campbell (4-2) y dos empujadas lideraron la ofensiva capitalina, la cual anotó dos carreras en el primer episodio a través de un batazo para doble play de Rubí que aprovechó Rivera para marcar la primera, luego un doble de Campbell produjo la segunda; en el tercer inning un elevado de sacrificio de Rubí impulsó a Loáisiga para la tercera. La respuesta jinotegana ocurrió en el quinto inning con un imparable de Héctor Navarro empujando a Jefferson Peralta y Léster Vargas. El Bóer remató con tres anotaciones en el cierre del quinto y cuatro en el sexto, dejando en evidencia las diferencias entre los conjuntos debido a la nacionalización.