Los Gigantes de Rivas consiguieron su segunda victoria del Round Robin al derrotar 2-0 a León, sumando 14 éxitos en los últimos 17 encuentros; pero más allá de la importancia del triunfo, la tropa sureña ha demostrado estar blindada en todas sus facetas. En la primera victoria reflejaron poder ofensivo y músculo en picheo, mientras que la noche del viernes sostuvieron la fineza monticular con Carlos Sanó, quien ganó el duelo y en siete entradas silenció a los occidentales, entretanto la ofensiva hacía lo justo para arañarle dos anotaciones a Dimitrios Kourtis, quien también realizó una apertura de calidad, pero sin apoyo ofensivo.
Hasta el momento es Rivas y alguien más en la final de la Liga Profesional, a menos que ocurra una debacle que se ve muy complicado. Por otra parte, hay mucha preocupación por León que han anotado una carrera en 18 entradas y su núcleo ofensivo está reducido a .200 de promedio con seis imparables en 30 turnos, sumando a Ofilio Castro, Roger Bernadina, Juan Carlos Torres y Darrel Campbell.
En la otra acera, el Tren del Norte doblegó 10-1 a los Tigres de Chinandega con una extraordinaria labor monticular y sorpresiva de Freisis Adames, quien permitió una sola carrera en seis entradas y un tercio, aunque recibió mucho acoso por los chinandeganos. No obstante, la noticia del Tren es que su relevo respondió con Luis Somarriba apretando la tuerca en 2.2 entradas sin carreras ni imparables. En el bateo Alay Lago y Renato Morales fueron las lumbreras al irse de 5-4 con dos anotadas.
Pedro Echemendía quedó lejos de emular a Pedro Fernández, pero aún hay que tener calma debido a que fue su primera salida monticular. Luis Bernardo se vio endeble en la receptoría tratando de bloquear sus lanzamientos y curiosamente otra vez el Tren salió favorecido por decisiones arbitrales. En esta ocasión fue una jugada que había picado y fue decretada out de aire, logrando un doble play, injusta porque la decisión del umpire obligó a que los corredores se detuvieran.