Hace tiempo hubo una Estrella.
Hace tiempo hubo un camino
y una senda segura
que nos conducía a Belén.
Hace tiempo hubo una Estrella
que se apagó en el camino.
El camino de Herodes en busca del Niño
haciendo correr la sangre
simulando ser vino.
¡Tantos inocentes!
¡Eran fuentes, eran fuentes
de sangre de tantos inocentes!
Sangre del que sabía
que aquella sangre era de Él.
Que aquella sangre era su sangre
salpicando a Caín matando a Abel.
Fue cuando en nuestro camino
vacas y bueyes perdían su destino.
¿Todo habrá sido un mito?
¿No hubo Estrella, sólo el parpadeo
de un corto circuito?
La noche era oscura
y la estrella parpadeando insegura
de guiarnos por la senda pura.
Fue en un país triste
como una jícara vacía de tiste.
A lo lejos el Niño lloraba.
Se había salvado de Herodes
pero lloraba, por todos lloraba.
Ahí estaban José y María
y solitos lo consolaban.
Hacía frío.
Se fueron de donde estaban
buscando otro Belén y ahí se refugiaron
donde no pasaba caravana ni tren.
Pero hacía tanto frío
que ni un pollito hacía pío.
¡A los pastores
nadie les decía ven!
Así era y es nuestro Belén
en un país triste
como una jícara vacía
y sin tiste.
El autor es poeta nicaragüense.