El infielder cubano Erisbel Arruebarruena, en una gráfica de 2014 en su pago fugaz por las Mayores con los Dodgers. LA PRENSA/ARCHIVO

Arruebarruena envuelto en una nueva dificultad y queda fuera de los Gigantes

De acuerdo a versiones de peloteros, el propio mánager Marvin Benard habría pedido la separación del conflictivo jugador del plantel sureño

El cubano Erisbel Arruebarruena, quien llegó al país por segunda ocasión para jugar en la Liga de Beisbol Profesional ahora con los Gigantes de Rivas, volvió a salir por la puerta de atrás, al quedar fuera del conjunto rivense por razones de indisciplina y dejando una mala impresión como sucedió cuando abandonó al Bóer en temporadas anteriores.

Arruebarruena estaba bateando .304 en la actual campaña con tres jonrones y 14 empujadas en 62 turnos con el club de Rivas, pero fue considerado un problema en el terreno de juego y en el vestuario por su mala actitud y por ser una persona disociadora en medio de un equipo que intenta alcanzar su mejor nivel de rendimiento de forma colectiva.

«Era un problema. Es de esos tipos que siempre crean división en un colectivo. Ya te desbarata un grupo. Además que siempre subestimó el nivel de la liga, pero yo no creo que haya rendido como la súper estrella que él se cree. Aquí en el equipo muchos nos vamos a sentir mejor sin él», dijo un pelotero que habló bajo la condición de anonimato.

Estas actitudes no son nuevas en Arruebarruena, un torpedero que asomó como un prospecto de gran potencial en el beisbol cubano con el equipo de Cienfuegos y que luego fue firmado por los Dodgers de Los Ángeles en 2014 por 25 millones de dólares en un contrato de cinco años, en una de las peores transacciones de los últimos tiempos.

Su estadía en Grandes Ligas se redujo a 22 partidos y 41 turnos, en los que acumuló un promedio de .195, con ocho hits, cuatro anotadas y cuatro empujadas, pero además de no rendir, su indisciplina atentó contra su establecimiento, mientras más tarde se descubría que padecía de diabetes, lo que también fue un obstáculo en sus pretensiones.

«Erisbel no ha sido dejado en libertad por los Dodgers porque cada año él hace algo que amerite una suspensión sin goce de salario», escribió en 2016 el gurú de las estadísticas sabermétricas, Dan Szymborski, columnista de ESPN. Los Dodgers lo retiraron de su roster de 40 jugadores en 2015 y en 2018 fue dejado en libertad aunque con dinero.

Gabe Kapler, el actual mánager de los Gigantes de San Francisco y quien en aquel momento trabajaba como director de desarrollo de peloteros de los Dodgers, explicó a los medios que las reiteradas suspensiones a Arruebarruena eran debido a sus constantes fallas en sus obligaciones con lo establecido en su contrato de trabajo con el equipo.

En noviembre pasado Arruebarruena viajó a Miami y aunque oficialmente se habló que tenía una lesión, LA PRENSA conoció que había tenido conflictos internos con varios jugadores, incluyendo al big leaguer nica Cheslor Cuthbert, algo negado por divulgación del equipo rivense. Luego se estableció que había viajado por razones médicas.

«Benard no lo aguantó en el equipo. Él trató de encontrar una solución para que siguiera porque es un buen jugador, pero ya no hubo manera de tratar con él. Cuando él no está en el line up o en el equipo, uno se siente mejor. Vas a ver cómo el equipo mejora sin este señor aquí», agregó la fuente consultada por este medio de comunicación.

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COMENTARIOS

  1. Hace 5 años

    Fuera!!!!!, de acuerdo con Marvin, no aceptar ningun acto de indisciplina, de nadie.

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