El Diriangén llegó al Estadio Independencia con un guion establecido y bien ejecutado: esperar atrás ordenado con mucho orden, presionar a partir del medio campo y pausar el ritmo del juego en cada oportunidad. El 1-0 partido del partido de ida le permitió llevar el partido a un terreno conveniente. No le importó disparar solo una vez a marco porque la urgencia era del Real Estelí, que careció de puntería, incluso en los minutos finales cuando Lautaro Ceratto se durmió en el área y Erick Mendoza le sacó el balón a tiempo para decretar el 0-0 y el bicampeonato nacional de los diriambinos por primera vez desde el 2006.
La final quedó a deber en juego. El futbol calculador dominó de principio a fin, sobre todo del Diriangén, que trató de perder tiempo en cada momento obligando al árbitro Jorge Ojeada a agregar siete minutos de compensación en la primera parte y seis en la segunda mitad. Las tarjetas amarillas y los conatos de pleitos abundaron más que la jugadas elaboradas, principalmente en la segunda parte. Flavio Da Silva, quien había perdido sus anteriores dos finales ante el Estelí dirigiendo a los diriambinos, llegó decidido a anular el juego, aunque tampoco necesitó hacer mucho.
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Al Estelí le pasó factura la ausencia de jugadores de peso ofensivo. Danilo Alves estaba atornillado por Erick Téllez y Yohn Mosquera, quienes no le dieron respiraron. Lo atacaba uno y el otro esperaba para reforzar. El brasileño nunca estuvo espacio para rematar y sus compañeros en ofensiva hicieron poco para ayudarlo. Brandon Ayerdis, quien comenzó con un alto ritmo de juego en la primera parte, se apagó al final.
El Diriangén se dedicó a defender, perder tiempo y lo hizo bien, sobre todo en la primera parte, porque no concedió ni jugadas a balón parado donde hace daño el Tren del Norte. En el complemento, el desafío estuvo más equilibro. El Diriangén salió a apretar desde el inició y registró su único disparo a marco con Robinson Luiz (46′). El paso al frente permitió algunos espacios al Estelí, que nunca terminaron en nada. Los minutos pasaron y los equipos se llenaron de tarjetas, incluso después de que Ceratto (84) fallara la mejor ocasión de todas permitiendo al Diriangén conseguir su primer bicampeonato en 16 años y el segundo título en el Estadio Independencia, tras el conseguido en 2018.
Detalles
Flavio Da Silva rompió la racha de dos finales ante el Tren del Norte ganando un título en su casa donde en las 18 finales entre ambos en la historia solo Mauricio Cruz había logrado hacerlo en el 2018. El técnico brasileño ingresó a la historia como el primer extranjero en lograr dos coronas nacionales consecutivas al menos en los últimos 41 años en la historia del futbol nacional, donde es el más ganador de los foráneos con cuatro trofeos.