El politólogo y director del Interamerican Institute for Democracy, Carlos Sánchez Berzain, manifestó este jueves, a tres días de las elecciones presidenciales de Nicaragua, que este domingo 7 de noviembre al finalizar la jornada electoral, Daniel Ortega y Rosario Murillo se proclamarán electos nuevamente para gobernar el país por cinco años más. Pero destaca que en este proceso hay una cosa importante y es que al régimen «ya nadie les cree».
«El domingo en Nicaragua va a pasar que la dictadura va a cometer más crímenes, va a ganar Ortega y su mujer Murillo y van a decir que ellos tienen un respaldo por un mandato más, pero hay una cosa muy importante, ya nadie les cree. No les cree el pueblo y no les cree el mundo», dijo el politólogo durante una entrevista a Radio Caracas de Venezuela, en la que también participó Berta Valle, esposa del líder opositor y preso político Félix Maradiaga y Kitty Monterrey, presidenta del partido Ciudadanos por la Libertad, ambas en el exilio.
Sánchez resaltó que debido a la falta de garantías y libertades en el contexto electoral, el mundo ha empezado a tomarse medidas, de repente no con la rapidez ni con la profundidad deseada, pero «ayer mismo en Estados Unidos el Congreso ha aprobado una ley (Ley Renacer) donde se amplían las medidas de sanción a Nicaragua a efecto de que, por el lado que más duele —la cuestión económica y de las acusaciones y de las investigaciones criminales— ese régimen se vea deteriorado», expresó.
Críticas a gobiernos de la región
A la vez el experto cuestionó sobre qué están haciendo los países latinoamericanos respecto a la actitud del régimen orteguista, y lamentó que exista esa posición de tolerancia en la región. «¿Qué hace el Gobierno de Colombia que es muy democrático para sancionar a Nicaragua?», preguntó.
Y dijo que «hay que retirar a los embajadores, hay que protestar porque no se puede tener relaciones con una dictadura de crimen organizado y mantienen a sus embajadores y se sientan en la misma mesa como ha pasado en la Celac en México hace unas semanas y eso es lo que no puede seguir sucediendo».
«Entonces qué más se puede hacer (para presionar al régimen), separar la política del crimen organizado y que los líderes democráticos de América Latina y del mundo empiecen por practicar aquello, por su propia seguridad no pueden seguir coexistiendo con criminales que detentan el poder con dictaduras de delincuencia organizada como (Manuel) Díaz Canel en Cuba, como (Nicolás) Maduro en Venezuela, como Ortega en Nicaragua y como Evo Morales hace en Bolivia. Pero lo siguen tolerando y además el sistema internacional les sigue dando dinero, entre las cosas espantosas que han sucedido», añadió el analista boliviano.
Cuatro embajadores llamados a consultas
En junio, Argentina y México llamaron a consultas a sus embajadores en Managua, en reciprocidad, en agosto, el régimen de Managua repitió la acción y llamó a consultas a sus embajadores en ambos países, además de los representantes en Colombia y Costa Rica.
El 21 de junio, el Consejo del gobierno del presidente Carlos Alvarado, en la vecina nación Costa Rica, a raíz del recrudecimiento de la crisis sociopolítica en Nicaragua, decidió pausar el nombramiento de Xinia Vargas Mora como su embajadora en el país.
El 28 de julio el Gobierno de Bogotá, llamó a consultas a su embajador en Nicaragua, en rechazo al arresto de opositores que se ha dado en los últimos meses en el país.
Sobre las dictaduras de la región
Por otro lado, el experto señaló que la situación que vive Nicaragua es parte de un proyecto transnacional, que no es un caso aislado al de Venezuela, Cuba y Bolivia.
«O sea, es un solo caso al que hay que agregar los gobiernos paradictatoriales de Argentina con (Alberto) Fernández, de México con (Manuel) López Obrador y ahora del Perú con Pedro Castillo. Y por qué no son fenómenos separados, porque se trata de un grupo que a partir de la Alianza entre Hugo Chávez y Fidel Castro en 1999 han recreado el castrismo, la dictadura castrista en América Latina y por eso se le llama castrochavismo», consideró.
«Y han ampliado de una dictadura la de Cuba, a cuatro dictaduras hoy día, y en su momento con el Ecuador de Rafael Correa. En ese escenario entonces esos países es lo mismo, establecen regímenes de permanencia indefinida que ejercen abiertamente el terrorismo de Estado», añadió.
¿Qué es el terrorismo de Estado?
El experto explicó que el terrorismo de Estado «es el uso de la violencia y la violación de los derechos humanos y toda clase de crímenes contra la población a efecto de lograr conductas a efectos que de otra manera no se hubieran producido. Y son acciones de miedos, acciones de amedrentamiento y terror, son crímenes de lesa humanidad. Institucionalizan los crímenes de lesa humanidad».
«Lo segundo que hacen es montar un sistema de dictadura electoralista donde el pueblo vota, pero no elige, esto acaba de pasar en Venezuela, esto que va a pasar el fin de semana en Nicaragua, lo que pasó en octubre del 2019 en Bolivia y de las simulaciones que se realizan descaradamente en Cuba», manifestó.
Y lo tercero que hace para cumplir el terrorismo de Estado, «tienen presos políticos, exiliados políticos, perseguidos políticos, controlan todos los poderes del Estado, pero convierten sobre todo el poder judicial en el instrumento de represión política. El poder judicial se convierte en el verdugo de las dictaduras, los juicios que no son juicios son linchamientos y las víctimas cuando son convocadas a juicios saben de lo que se trata», añadió.
«O sea, en ese escenario lo de Nicaragua es la repetición de las prácticas criminales del castrochavismo que quieren ser presentadas al mundo como si fueran un ejercicio democrático», reiteró Sánchez, quien fungió como funcionario en la Administración Gonzalo Sánchez de Lozada.