El reo político Jaime Navarrete se encuentra en una celda de «dos por dos» metros, sin luz y con muy poca ventilación. Está enfermo y deprimido y en la cárcel le quitaron incluso la Biblia que leía. Su madre, doña Margine Blandón, denunció esto a través de una publicación en su perfil personal en la red social Facebook.
«Hoy 24 de julio cumple tres años de estar secuestrado injustamente por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo», escribió Blandón. «Mi hijo es un gran hombre, noble de gran corazón, respetuoso, servicial, y no merece tanta crueldad por decir ‘viva nicaragua libre’, por levantar su bandera azul y blanco».
Jaime Navarrete ha estado enfermo desde hace más de dos años. La primera vez que lo detuvieron, en junio de 2018, la Policía le quebró la nariz y desde entonces casi solo respira por la boca. El 24 de julio de 2019 fue secuestrado nuevamente, cuando salió a tomar fotos a un grupo de personas que lo estaban grabando desde un carro. Esa vez lo dejaron caer por unas gradas y se le quebraron dos costillas que nunca fueron atendidas en un hospital, afirma su familia.
«Las costillas pegaron solas y al día de hoy tiene molestias. En una de sus piernas tuvo bastantes contusiones y tiene secuelas para caminar», ha declarado su tío Rodrigo Navarrete.
La situación de su sobrino es particularmente angustiante porque se encuentra en la Galería 300 del Sistema Penitenciario «La Modelo». De acuerdo con descripciones de don Rodrigo, «es como estar en una tumba». «Los que están ahí detenidos no tienen acceso ni a una bujía, constantemente se la están quitando, como parte de la tortura psicológica».
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Le quitan todo lo mejor
Según la denuncia de doña Margine, de la paquetería que se le envía a Jaime, solo recibe lo que en la penitenciaría quieren entregarle. «Se quedan sin vergüenza con lo mejor».
«En mi visita de junio como él me dijo toda las injusticias le llevé dos libros en inglés, una toalla, unas chinelas cross y unos dulces americanos. No los recibió. Y para colmo y, según ellos para castigarlo porque dijo las injusticias que sufre, le quitaron su Biblia», detalló la señora. «Lo tienen sin luz, está enfermo, se le duermen sus pies y manos, con mucha tos y deprimido».
De acuerdo con Blandón, la Cruz Roja Internacional ha prometido visitar a Navarrete, pero la señora todavía no ha obtenido información sobre el caso.
Actualmente la madre del reo político se encuentra en un hospital estadounidense, en un lugar amplio que le permite movilizarse y aún así, dice, está «desesperada» por irse a casa. Todo eso la hace preguntarse cómo se siente su hijo en una minúscula celda «sin movimiento, con una puerta metálica sin ventanas, sin aire natural, sin poder salir, enfermo y sin poder compartir una conversación».
Pese a todo, afirma, su hijo continúa «firme y digno» soportando toda clase de humillaciones». «Cobardemente y sin corazón lo tienen aislado en una insalubre mazmorra», denunció.
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