Denver será iluminado esta noche por los astros de las Mayores

El Juego de Estrellas ha sufrido múltiples bajas este año, pero seguro habrá en Denver una buena cantidad de astros para iluminar el beisbol

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Bastante agua ha pasado bajo el puente desde el inicio de los Juegos de Estrellas en 1933. Y aunque la idea de Arch Ward, entonces editor deportivo del Chicago Tribune, ha sufrido la evolución natural del tiempo, también se conserva la esencia de aquella iniciativa de hace 88 años.

Y entre los famosos cinco ponches del zurdo Carl Hubbell en 1934, pasando por el violento aterrizaje de Pete Rose en el home en 1970 o la despedida apoteósica a Ted Williams en 1999, hay una serie de hechos que se resisten al olvido.

Como homenaje a su grandeza, Babe Ruth pegó el primer jonrón en el clásico de 1933, en una victoria 4-2 de la Liga Americana, que supera 45-43, con dos empates a la Liga Nacional, en el recuento histórico de estos duelos de media temporada.

El recuerdo de Hubbell se resiste a morir, porque le dio ponches consecutivos a Ruth, Lou Gehrig, Jimmy Foxx, Al Simmons y Joe Cronin, todos luego integrantes del Salón de la Fama y auténticos toleteros de todos los tiempos.

El encontronazo de Rose y Fosse se dio en 1970, cuando el rey del hit estaba en la segunda y se vino desbocado para home tras sencillo de Jim Hickman. Bola y Rose llegaron al mismo tiempo al plato, pero Rose se pasó llevando a Fosse y anotó.

El atropello de Rose, además de botarle la bola a Fosse, le dislocó el hombro y el catcher de los Indios, entonces un bateador de .300, no volvió a ser el mismo. Esas jugadas son prohibidas en el beisbol de hoy día en las Ligas Mayores.

Un año después en 1971, se reunieron en Detroit, Hank Aaron, Frank Robinson, Harmon Killebrew, Johnny Bench y Reggie Jackson y todos botaron la bola. El palo de Jackson, se afirma, fue a 520 pies del home en el Tiger Stadium.

En 1999, los ojos del beisbol estaban sobre uno de sus más grandes ídolos, Ted Williams, quien llegó a despedirse en el Fenway Park. Los jugadores le veneraron y la “Astilla Espléndida” disfrutó de su contacto con la gente.

Sin embargo, luego fue el dominicano Pedro Martínez quien se robó el show, al meterles ponches a una línea de asesinos con el bate: Mark McGwire, Sammy Sosa, Jeff Bagwell y Larry Walker, todos con cifras de Salón de la Fama.

Dos años después de haber roto la barrera del color en 1947, llegaron los primeros negros al Juego de Estrellas: Jackie Robinson y Larry Doby. Lo hicieron en 1949 y en el juego se les unieron Roy Campanella y Don Newcombe, también ese mismo año.

El premio al Jugador Más Valioso en Juegos de Estrellas se introdujo en 1962 y Maury Wills, de los Dodgers, fue el primero en ganarlo. Ese año se jugaron dos partidos y el otro MVP fue Leon Wagner.

Desde 1934, el mánager de cada liga, es el campeón de la campaña anterior y él escoge a sus coaches. Los jugadores al principio fueron 18. Luego en 1934 se amplió a 20. A 25 en 1939 y ahora son 34 para cada club.

El bateador designado fue introducido en 1989 (en el beisbol se utiliza desde 1974) y solo se usaba en campos de la Liga Americana. Desde el 2010, se emplea en todos los estadios y Fred Lynn tiene el único jonrón con bases llenas (1983) en estos juegos.

¿Qué vamos a ver ahora en Denver? Pronto lo sabremos.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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