Aun con la obsesión por la velocidad, Erasmo Ramírez da la pelea con habilidad

Erasmo Ramírez ha hecho disparos de hasta 93 millas este año, una velocidad que no había alcanzado en los pasados años en las Mayores

Aun en medio de la obsesión por la velocidad que se vive en el beisbol de las Grandes Ligas, hay una buena cantidad de tiradores que logran florecer a base de habilidad, variedad y sobre todo, control en sus envíos.

Uno de ellos es el rivense Erasmo Ramírez, quien desde la colina de los Tigres de Detroit intenta demostrar que aún pertenece a las Ligas Mayores, de donde había salido hace unos meses por lesiones.

Ramírez hizo una aparición por segunda vez en esta temporada, la noche del lunes, cuando colgó un inning en blanco ante los Rangers, admitiendo un sencillo y recibiendo una valiosa ayuda de la defensiva.

Sin embargo, fue notorio el habitual comando en sus disparos. Utilizó siete envíos, de ellos seis strikes, para resolver el episodio y mejoró a 2.45 su efectividad en 3.2 innings de trabajo hasta el momento.

No obstante, mejor aún fue apreciar que Ramírez ha subido un poco su velocidad. El lunes hizo envíos de 93.8 millas en su sinker, 89.9 en la cutter y el cambio a 86, todos mejores que años recientes.

Como sabemos, Erasmo es un lanzador de control y habilidad en la mezcla de disparos, pero su recta se bajó hasta 89.9 promedio en 2018. Mejoró a 90.4 en 2020 y este año anda por 92.2 en sus dos breves trabajos.

Es una mejoría de mucho significado, aunque todavía debajo del promedio de las rectas en las Grandes Ligas hoy en día (93.1), pero es claro que está saludable y que debe ser muy útil para los Tigres.

Desde el año pasado, se ve la consistencia de Ramírez. En su paso por los Mets en el 2020, tuvo 0.63 por una carrera en 14.1 innings de labor, con nueve ponches y cuatro bases, al final de la campaña.

Erasmo ha reorganizado su estilo de trabajo. Su arma, luego del control, es el sinker a 92.2 millas (46.7 por ciento), cutter a 88.1 millas (33.3) y el cambio a 84 (11.3). No tira curvas ni sliders por ahora.

El tirador sureño no es un ponchador (5.65 por cada nueve innings). Este año no ha ponchado a nadie y tampoco ha dado bases, pero su promedio en los últimos años es 2.51 boletos por cada nueve episodios.

Su búsqueda es obligar a contactos débiles (de ahí que use el sinker), aunque hasta el momento, los batazos que le conectan tienen 90.1 millas de velocidad de salida y un 23.1 por ciento son contactos duros (95+ millas).

De modo que tendrá que seguir trabajando para estar más fino. De todas formas, es admirable su labor y el hecho de sostenerse arriba dentro de un contexto que premia a la velocidad y que reconoce muy poco a las habilidades.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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