La presencia de lluvias en Nicaragua se mantendrá durante esta semana a causa de la circulación de ondas tropicales, pero a la vez persistirá la sensación de calor, pronosticó el director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Marcio Baca.
La tormenta tropical Elsa, que actualmente afecta a Cuba y se dirigirá a la península de Florida, no tiene incidencia en las condiciones climatológicas del país, aclaran.
Baca señaló que las precipitaciones ocurridas la noche del domingo 4 de julio en Managua y otras partes del país obedecieron a la presencia de una onda tropical, pero las lluvias que posiblemente caerán en los próximos tres días será debido a las bajas presiones que se mantendrán hasta el jueves, cuando entre al territorio nacional una nueva onda tropical.
Lea además: Seis consejos de cómo prepararse ante la llegada de la temporada lluviosa
Estos eventos atmosféricos provocarán lluvias dispersas en el país, «con mayor énfasis» en el Pacífico, en la parte sur y occidente, norte y centro y el Caribe.
La incidencia de la sensación térmica
Baca explicó que aunque hay lluvias en gran parte del país, la sensación térmica que se percibe es debido a la escasez de viento y la humedad. «Hay poco movimiento de masa de aire, eso nos induce a que haya incremento en la sensación de calor, sumado a la humedad», refirió el director de Meteorología.
Agregó que las precipitaciones ocurridas el domingo, más el sol que salió en la mañana de este lunes, evaporará el agua que ya cayó, más el poco viento, generarán desde este lunes hasta el miércoles una sensación de calor «bastante alta», sobre todo en la capital.
En cuanto a las temperaturas, Baca manifestó que el comportamiento será como de costumbre, entre los 35 y 36 grados centígrados «en buena parte del territorio nacional», exceptuando las zonas altas como Jinotega.
Puede interesarle: Pequeños productores se quedan sin frijoles y maíz por falta de lluvia en San Isidro, Matagalpa
Sobre las condiciones en altamar, Baca destacó que están «bastante estables», donde las olas actualmente están marcando 1.5 metros en el Pacífico, un metro en el Caribe y 0.7 en los lagos. «Lo que significa condiciones óptimas para la navegación», apuntó.