SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Aun cuando vienen de sufrir una barrida ante los Padres de San Diego y un no hitter 4-0 ante los Cachorros anoche, los Dodgers de Los Ángeles no lo han hecho mal este año. Llevan 44-31, un balance con el que serían líderes en cualquiera de las divisiones de ambos circuitos.
Pero, en cambio, en el sector Oeste de la Liga Nacional, van de terceros. Todo gracias a la terquedad de los Gigantes y la constancia de los Padres. Así que tendrán que seguir en la búsqueda de su mejor versión para poder avanzar largo.
“Los Padres nos patearon el trasero desde el punto de vista de intensidad. Ellos vinieron a jugar, nosotros no”, dijo Trevor Bauer, quien salió sin decisión el miércoles, tras laborar seis innings de tres carreras y diez ponches.
Y luego este jueves les llega el no hitter ante los Cachorros, víctimas del abridor Zach Davies y tres relevistas, quienes no los dejaron pronunciar palabra en el Dodger Stadium, mientras forjaban el séptimo no hit no run del año.
Las dificultades que han impedido a los Dodgers arrollar a sus oponentes, como se anticipó, van desde lesiones en varias de sus figuras claves y también la falta de consistencia, que se nota más en el bateo y en el bullpen.
Sus lanzadores como casi siempre, están haciendo su parte. Colectivamente trabajan para 3.31, el cuarto mejor en las Mayores, detrás de los Padres (3.09), Mets (3.11) y San Francisco (3.22). Pero su rotación era para ser primera.
Walker Buhler ha brillado, pese a perder anoche. Tiene 7-1 y 2.51, al igual que Julio Urías (9-2 y 3.99), pero a Clayton Kershaw le ha costado ganar (8-7 y 3.43) y su labor está por debajo de sus estándares habituales. Igual pasa con Bauer (7-5 y 2.57).
Aún con todo eso, Kershaw y Bauer no lo han hecho mal desde el montículo. Les ha faltado respaldo de sus compañeros al bate, y sobre todo, de sus relevistas, quienes como Blake Trainen el miércoles, han aflojado.
Los bateadores no están en medio de una gran campaña. Con su promedio de .239 están en el puesto 13 de las Ligas Mayores. Y con 93 jonrones se ubican en el lugar 11. Esos no son puestos para el equipo campeón que desea repetir.
Mookie Betts, quien dinamiza esa alineación, resume .247, aunque lleva nueve jonrones y 28 remolques. Es más, Justin Turner, con .283, es el único bateador de los californianos con promedio sobre los .280 en el line up.
Hasta ahora, el principal toletero ha sido Max Muncy, quien con .262 tiene 14 jonrones y 33 remolques. Y Turner acumula 12 tablazos. Los demás andan volando bajo y eso también es un problema que tienen que solventar.
El punto es que cuando se dispone de un conjunto tan talentoso como el de los Dodgers, se espera que puedan ir encima de sus rivales y arrollarlos, pero hasta ahora nada de eso se ha visto, a pesar que el material está disponible.
Una dificultad han sido las lesiones de Cody Bellinger, un artillero esencial, reducido a .212, mientras que Albert Pujols, llegado a medio camino, intenta hacer algo con .263, seis jonrones y 16 remolques, mejor que en Anaheim.
Los relevistas de los Dodgers echan a perder 15 ventajas (blown saves), solo los Filis y Marlins (16) lo hacen peor en todas las Mayores. De modo que tendrán que hacer algo al respecto si desean volver a celebrar en octubre.
Semejante talento no debe quedarse a medio camino, pero los Dodgers tienen que ajustarse pronto. Los Gigantes le han agarrado gusto al primer lugar y los Padres les han perdido el respeto. Les ganan siete de los últimos ocho juegos.
Así que es mejor que reaccionen pronto.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
SOLO PARA SUSCRIPTORES.