Este domingo 30 de mayo, se cumplen tres años de la masacre durante la Marcha de las Madres de 2018, la cual fue atacada a mansalva por policías y civiles armados afines al régimen de Daniel Ortega, y que dejó un saldo fatal de 19 personas muertas en el país. La directora de Amnistía Internacional, Érika Guevara Rosas, y la defensora nicaragüense de derechos humanos Bianca Jagger conmemoran a las madres y familiares de las víctimas.
En un programa especial, presentado por el organismo internacional, Guevara Rosas entrevistó a estudiantes, madres, familiares, excarcelados, defensores de derechos humanos y periodistas. En tanto, Jagger señaló que la crisis de derechos humanos en Nicaragua ha sido constante desde las masivas protestas de 2018 y que, por lo tanto, es importante seguir visualizando la grave situación por la que todavía atraviesa el país. «Actualmente (hay) múltiples formas de represión y persecución que está empleando el régimen del dictador Daniel Ortega», denunció Jagger.
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Al finalizar su testimonio Alejandra Rivera, madre de Daniel Josías Reyes Rivera, de 25 años, asesinado en la Marcha de las Madres, Jagger sostuvo que «no descansaremos hasta que haya justicia en Nicaragua, para todas las madres que claman justicia por los asesinatos de sus hijos. Sus muertes no serán en vano».

«Hoy (el domingo), a tres años de la masacre del Día de las Madres, volvemos alzar nuestras voces para decir que Nicaragua exige justicia. Nosotras seguiremos denunciando y no nos cansaremos de seguir señalando quiénes son los responsables de los asesinatos de nuestros familiares», expresó durante su intervención Francis Valdivia, presidenta de la Asociación de las Madres de Abril (AMA) y hermana de Franco Valdivia Machado, de 20 años, asesinado el 20 de abril frente al edificio de la Alcaldía de Estelí.
Uso de armas letales
El 30 de mayo de 2018, Día de las Madres en Nicaragua, se llevó a cabo una de las marchas opositoras más grande en el contexto de las manifestaciones civiles que iniciaron en abril de ese mismo año. La marcha en Managua partió de la rotonda Jean Paul Genie hacia los semáforos de la Universidad Centroamericana (UCA) y, cuando se aproximaba a su recorrido final, fue atacada a balazos por policías debidamente uniformados y parapolicías. En Estelí, León, Masaya y Matagalpa, también fueron a atacadas a balazos las manifestaciones locales de apoyo a las madres, donde hubo fallecidos.
La directora de Amnistía Internacional manifestó que las fuerzas de seguridad de Nicaragua hicieron uso de armas letales para reprimir las protestas, lo cual está evidenciado en múltiples videos, donde quedó registrado el tipo de armamento que usaron los policías y civiles afines al régimen de Daniel Ortega.
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Por otro lado, en un informe presentado en diciembre de 2018, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) demostró también con videos que la Policía, apoyada por parapolicías, hizo uso desproporcionado de la fuerza y utilizó armamento de guerra. El GIEI llegó al país el 1 de julio de 2018, por un acuerdo entre la Secretaría de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Gobierno, e investigó los hechos de violencia ocurridos entre el 18 de abril y el 30 de mayo de ese año.
El GIEI afirmó en su informe que en Nicaragua se cometieron crímenes de lesa humanidad. Entre el 18 de abril y el 30 de mayo se contabilizaron 109 personas asesinadas, más de 1,400 heridos y más de 600 detenidos. Asimismo, el informe detalla que hasta esa fecha, 95 de los asesinados recibieron disparos de armas de fuego en el cráneo, cuello y tórax.
La dictadura marcó con sangre el Día de las Madres
Por su parte, la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, además de contextualizar la persistente violación a los derechos humanos en el país, la persecución y asedio en contra de opositores, aspirantes presidenciales, y la criminalización en contra de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro y periodistas independientes, resaltó que la dictadura Ortega Murillo marcó con sangre y sufrimiento la fecha del Día de las Madres en Nicaragua.
«La dictadura convirtió esa fecha tan sentimental en Nicaragua, el 30 de mayo ya no significa dar únicamente las flores, los pasteles, los abrazos. Será recordar siempre la masacre más terrible y el atropello más perverso a lo más simbólico y noble de nuestra sociedad, como son las madres», lamentó Núñez.

Sin embargo, «el pueblo de Nicaragua sigue firme, y por eso es que ellos (el régimen) pretenden silenciar las voces que transmiten precisamente esa lucha inquebrantable», agregó la defensora de derechos humanos.
La represión estatal contra las protestas ciudadanas en el país ha dejado al menos 325 personas muertas, más de dos mil heridos; 1,624 personas privadas de libertad, de las cuales 100 están aún detenidas; y más de 100 mil personas exiliadas, de acuerdo con reportes de la CIDH.