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El planeta beisbol observa con atención la asombrosa escalada de Gerrit Cole con los Yanquis, lo que confirma las expectativas de un atleta destinado a la grandeza, tras una trayectoria prodigiosa desde sus años juveniles.
Lo que Cole hizo el miércoles y la mayor parte de la temporada, ha sido situar la realidad a la par de lo que se espera de un lanzador por el que los Yanquis comprometieron 324 millones de dólares por nueve año: lanzó ocho ceros con 12 ponches y ninguna base por bolas.
Y lo hizo ante los Rays de Tampa, un equipo que se ha vuelto duro de vencer para los Yanquis y justo quienes les impidieron el avance a la Serie Mundial en el 2020.
Cole lanzó ocho innings de cuatro hits, sin carreras, sin bases y con 12 “fusilados”. Es la tercera vez que lo hace en ocho aperturas que lleva en esta temporada (ponchar a 12, no admitir carreras y no dar bases por bolas).
En la campaña del 2000, Pedro Martínez lo hizo también tres veces con Boston. Y Sandy Koufax con los Dodgers en 1965. De modo que si Cole repite una faena de esa magnitud, impondrá un récord en las Grandes Ligas.
En la historia de los Yanquis, la marca de más juegos con 12 ponches, cero bases y cero carreras, la tenían John Candelaria (1988) y Mike Mussina (2001) con dos. Candelaria lo hizo dos veces en una temporada. Mussina sumó sus dos en ocho campañas.
Cole lo ha conseguido sus tres en un lapso de 37 días.
Este año, Cole tiene marca de 5-1 y 1.37 a lo largo de 52.2 entradas, con 78 ponches y solo tres bases, pero en realidad, debería ir con 8-0. No ha tenido una mala salida, ni siquiera cuando perdió 4-2 ante Tampa el 18 de abril.
Ese día, Cole lanzó trabajó 6.1 innings de cinco hits, dos carreras limpias, sin bases y con 10 ponches. Y perdió. El pitcheo de Tampa sujetó a los Yanquis y Cole tropezó, obviamente sin merecerlo. Así que ahora ajustó cuentas.
Vean este detalle: El líder en ponches de la Liga Americana es Shane Bieber de los Indios con 85, pero lleva 18 bases, es decir, poncha a 4.7 bateadores por cada base que otorga. El “as” de los Yanquis, poncha a 26, por cada boleto que regala.
Cole no da base por bolas desde el 12 de abril que le dio una en el segundo inning a Lourdes Gurriel de Toronto. Desde entonces, poncha a 56 bateadores. Eso es un récord. Más ponches, sin conceder una base. Curt Schilling de Arizona, lo hizo anteriormente en 2002.
De paso, Cole llegó a 1,500 ponches y es el segundo tirador más rápido en alcanzar esa cifra. Lo hizo en su juego 212. Más rápido solo Randy Johnson, quien lo consiguió en su juego 206. Detrás están Stephen Strasburg (213), Roger Clemens (216) y Clayton Kershaw (218).
A sus 30 años, Cole tiene marca de 106-56 y 3.12, con 1,508 ponches en 1,320 innings. Y acumula 12-4 y 2.22 con 172 ponches en 125.2 episodios tras 20 aperturas desde que se unió a los Yanquis en 2020. No hay dudas de que su labor va al nivel de las expectativas.
Armado de una poderosa bola rápida que alcanza las 99 millas y a veces hasta las 100, Cole se auxilia también de un mortífero slider y un devastador cambio de velocidad, más una curva de nudillos.
Si está saludable, debe construir una carrera que lo debe llevar a Cooperstown, pero antes de eso, los Yanquis desean que los lleve a la Serie Mundial.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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