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Hasta antes de 1990, la historia de Matagalpa en el beisbol de Primera División no era como para estar muy orgulloso. Nunca ganó un título y solo se le recordaba porque en 1978 acumuló 2-41 (.049), el peor balance de la historia, hasta que Madriz lo hizo todavía peor en el 2020 con un penoso 1-29 (.033).
En el 2000, Matagalpa se adjudicó el campeonato al derrotar a Rivas en medio de muchas controversias por la supuesta venta de algunos jugadores. Sin embargo, volvieron a la cima en el 2006 y el 2008, las dos veces sobre los Tiburones y con Omar Cisneros al frente.
Y más recientemente, en 2012 contra el Bóer y el 2015 ante León, en ambos títulos guiados por Ramiro Toruño. Así que hemos aprendido a contar con Matagalpa entre los equipos capaces de hacer ruido y ganar en los Pomares.
No obstante, este año fue particularmente difícil para los Indígenas, tanto así, que hace un mes, tenían 11-17 y la cabeza del mánager Franklin López tenía precio. El mentor apareció de emergente ante la brusca salida de Hubert Silva y no parecía listo para el puesto.
Sin embargo, desde el 13 de abril en adelante, Matagalpa tiene 14-2, en una vuelco total a su actuación, saltando desde el puesto 14 en la tabla de posiciones, hasta el sexto lugar que ocupa actualmente, con marca de 25-19.
¿Cuáles son sus soportes? Sus lanzadores trabajan para un respetable 3.10 colectivamente. Samuel Estrada (6-2 y 2.06, con seis juegos completos), ha sido un hallazgo y Wilder Rayo (6-3 y 3.63) también ha metido el hombro, pero el mayor peso está entre los relevistas.
Berman Espinoza acumula 5-2 y 1.91, con tres salvados y Guillermo Méndez, 3-1 y 1.06, en un trabajo llamativo. Ahora, los bateadores tienen .260 como equipo y los artilleros más calientes son Ariel Rayo (.389), Jairo Mairena (.376) y Johnny Trewin (.313).
En Matagalpa ya nadie habla de cambiar al mánager. La plática es sobre los refuerzos que el equipo podría obtener para darle profundidad a su staff de pitcheo y poder a su ataque (batean solo 13 jonrones).
Debe reconocerse por tanto, que Franklin le encontró la vuelta a un equipo que hace un mes iba hacia ningún lado. Y seguro han sido valiosos los aportes de Rafael Mendoza y Roberto Espino, quienes entraron al cuerpo técnico.
Matagalpa ya se sacudió el pasado horrible que le perseguía, gracias a Madriz. Incluso, ya agarró el ritmo en la actual campaña. Ahora falta ver hasta dónde llegará, tras ese giro drástico que ha dado a su actuación.
Ni en los años setenta hizo ruido, ni en los ochenta tampoco, a pesar de disponer de alineaciones temibles. pero tenían endebles staff de lanzadores. En la década del 2000 la historia cambió y también en los diez años siguientes.
Vamos a ver qué son capaces de hacer ahora, cuando no se ven pujantes como en el pasado, pero es claro que tienen experiencia y sabe hacer su oficio. Matagalpa está de vuelta entre los equipos competitivos.
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