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Hubo una etapa a inicios del actual siglo, en la que el Bóer se caracterizó por tomar como refuerzos a tiradores de escaso o ningún éxito en el beisbol nacional y por tanto, era muy pobre el aporte que podían hacer en los playoffs.
Los casos fueron comunes. Una vez seleccionaron a un pitcher chinandegano que llevaba rato de vivir en Honduras. También escogieron a un lanzador de Chontales que no se quería reportar porque creyó que era una broma.
Así que cuando tomaron a Berman Espinoza en calidad de refuerzo en 2009, se pensó que era otro “foul” de los Indios. El espigado tirador de Los Portillos, tenía 1-5 y 3.27 en cuatro temporadas con algunas intermitencias.
“Ahí lo van a ver. Es duro y valiente. Y tiene uno de los mejores sliders que hay en este beisbol”, explicó Jorge Luis Avellán, coach de los Indios, cuando se le consultó sobre el refuerzo del Bóer.
Berman tuvo 4-0 y 3.17 en aquel momento con el Bóer. Y poco a poco se convirtió en uno de los lanzadores más caracterizados del país, tanto que para el 2012, registró 13-3 y 1.67 con 120 ponches en 151.1 innings de trabajo.
Desde entonces, ha sido un brazo casi indispensable en la Selección Nacional. Y a nivel local, se ha lucido con los Gigantes en la Liga Profesional y el Matagalpa en los Pomares, a los que condujo al título en 2012 y 2015.
Precisamente en la lucha por el título contra los Leones en 2015, Espinoza realizó una faena en el partido decisivo, de 166 lanzamientos, para imponerse 3-2 en aquella sexta batalla jugada en el estadio de los felinos.
Se especuló que tras aquel trabajo estaría acabado y no lanzó bien en la Profesional, pero en 2016, acumuló 13-8 y 2.30 con los Indígenas, para probar que estaba de regreso para faenas serias. Y ha ganado 43 juegos desde 2015.
Este sábado, Espinoza hizo su aterrizaje en 100 triunfos (tiene 100-71 y 3.01) y ya había llegado a 1,000 ponches, algo que (100 victorias y 1,000 ponches) solo nueve tiradores nicas han logrado en nuestro país.
La meta de Berman es ser el rey del ponche. A este día tiene 1,204, solo cinco detrás de Martín Bojorge (1,209) y un poco más distante de los 1,362 de Asdrudes Flores, sin embargo, su meta son los 1,449 de Julio Espinoza, el líder en este departamento.
A sus 36 años, Berman sigue siendo un brazo estelar, pero en Matagalpa han decidido utilizarlo como relevo y por entrar en los momentos cumbres de los juegos, tiene que ver en la decisión ha logrado 5-2 y 1.91, con tres salvados.
Los 244 ponches que le separan de Julio Espinoza le podría tomar dos o tres temporadas, pero si tiene salud, no hay forma de impedirle que la tumbe. De donde está distante, es de los 170 triunfos de Julio Raudez.
Así que Berman está cada más de lleno en la historia y ha comenzado a acelerar el paso.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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