El padre Edwin Román, de la iglesia San Miguel Arcángel en la ciudad de Masaya, la tarde de este miércoles celebró una misa para conmemorar el tercer aniversario del asesinato del joven opositor al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Álvaro Gómez, junto a familiares de la víctima y feligreses del lugar en medio del asedio de oficiales de la Policía.
«Madres, hijos, esposas, familiares de nuestros hermanos que han sido asesinados y por el cual, con todo derecho, clamamos justicia porque es un derecho, no es venganza…ya el profeta Isaías tenía la certeza de que el dolor del siervo nos traería paz», dijo en la homilía el sacerdote.
Gómez, de 23 años de edad, el pasado 21 de abril participaba de las protestas cívicas contra las reformas al Seguro Social impuestas por el régimen en el barrio indígena de Monimbó, cuando fue alcanzado por una bala de fusil AK en el pecho que le quitó la vida.
Durante su homilia el padre Román dijo «que debemos pedirle a Dios que nunca nos alcance el odio, el odio es propio de los enemigos de Cristo».
Al terminar la Eucaristía en esta tarde, turbas de fanáticos afines al régimen lanzaron piedras a la Parroquia, golpeando también al periodista Noel Miranda de Artículo 66. La parroquia fué rodeada al menos por 80 personas entre policías y fanáticos. pic.twitter.com/HDwetlKuZ0
— Edwing Román (@EdwingRoman14) April 22, 2021
El sacerdote agregó «que esta vida que estamos viviendo nadie se la merece, imaginense afuera están los policías y paramilitares, son más ellos que nosotros, que vergüenza, aquí solo está una familia que está orando por un ser querido, unos invitados, unos medios y un sacerdote, no nos merecemos esos asedios, esa represión, esos encarcelamientos, esas muertes, que Dios les perdone, que Dios escuché nuestras plegarias, enjugue las lágrimas que han perdido sus seres queridos».
Al finalizar la misa, los fanáticos del régimen agredieron verbalmente a los asistentes e incluso lanzaron piedras hacia el templo católico, resultando afectado el periodista Noel Miranda, suceso que fue denunciado por el padre Román en su cuenta de Twitter.