Cuando se conversa en torno a qué jugadores de los años ochenta habrían sido firmados en nuestro país de haber existido esa oportunidad, el nombre de Juan Cabrera salta al oído. El estupendo jardinero sureño tenía todas las herramientas y un físico muy atlético.
Incluso ahora, a sus 63 años, los rasgos de un deportista están todavía visibles en Cabrera, un pelotero a menudo mencionado luego de David Green y Duncan Campbell, entre otros, como uno de los más completos que han desfilado por los campos de nuestro país.
“Cada vez que escucho esos debates en las radios o pláticas de las personas, me emociono. Es un honor para mí ser mencionado junto a esas figuras, incluso el mismo Ramón Padilla. La verdad, es bonito cuando se recuerda lo que uno hizo con su equipo”, dice Juan.
Cabrera jugó durante 17 temporadas con el equipo de Rivas y acumuló un promedio al bate de .300, con 1,232 hits, de los cuales 165 fueron jonrones, pero además se robó 209 bases y también disparó 200 dobles, en un equilibrio estadístico muy llamativo del sureño.
Te puede interesar: Gran debut de Norchad Omier con la Selección Nacional ante Guyana
“A mí me gustaban todas las áreas del juego. Me gustaba batear, fildear, correr y tirar. Me gustaba hacer de todo y trataba de hacerlo bien para ayudar a mi equipo y alegrar a nuestra fanaticada que siempre nos apoyó”, señala Cabrera, residente en Sabana Grande, Rivas.
En ocho ocasiones bateó sobre .300, pero su campaña cumbre fue la de 1993, cuando cerró con .343 de average, 25 jonrones y 100 empujadas. Además, se robó 22 bases y se convirtió en el primer jugador nica con una temporada 20-20 en cuadrangulares y bases robadas.
“A menudo me preguntan que si habría firmado de haber tenido la oportunidad y claro que sí, lo habría hecho. Lo que pasa es que cuando comencé a salir con la Selección Nacional, ya tenía más de 20 años y los scouts andan en busca de jugadores jovencitos” indica.
A Cabrera, como a la gran mayoría de los jugadores que crecieron o florecieron en los años ochenta, no se les dio el chance de saltar al beisbol profesional porque los scouts dejaron de venir al país y los peloteros que lo hicieron, se movieron de una forma clandestina.
“Si volviera a nacer, volvería a jugar beisbol y trataría de firmar. Ahora hay más chance de hacerlo porque hay scouts aquí y eso abre oportunidades, pero yo estoy contento con lo que hice y siento que la gente aprecia el aporte que pude haber hecho al Rivas”, explica.
Lea además: El Real Esteli termina de forma decorosa la Concachampions
Cabrera concluye la conversación indicando que Epifanio Pérez fue el lanzador más difícil que enfrentó, porque la bola se le movía mucho y terminaba casi en las manos de los bateadores (sinker) y que el más cómodo para él fue otro leonés, Orlando Cuevas.

¿Qué hace ahora?
Juan Cabrera se retiró en 1995, luego de jugar toda su carrera con el Frente Sur, equipo que con el que ganó dos títulos (1980 y 1982) en cinco finales. En Rivas retiraron su número 11, al igual que los de Adolfo Álvarez (20), Martín Bojorge (22) y Edgard López (15).
“Estoy jubilado de mi trabajo y me dedico a andar jugando con el equipo de las leyendas que se ha organizado últimamente. Es una alegría volver a vernos con tantos amigos con los que compartimos la pasión por el beisbol. Me emociona reencontrarme con ellos”, afirma.