El candidato de la derecha democrática de Ecuador, Guillermo Lasso, ganó la elección presidencial del domingo 11 de abril al imponerse sobre Andrés Aráuz, el candidato del socialismo autoritario.
Con esta elección la mayoría del pueblo ecuatoriano ha respaldado un programa de gobierno que fortalecerá la economía de mercado y promoverá el ejercicio de la libertad y la protección real de los derechos humanos y civiles. A eso se ha comprometido Guillermo Lasso, un hombre convencido por formación política democrática y experiencia práctica empresarial, de que, como dice Carlos Alberto Montaner, “a más libertad para producir corresponde un más alto grado de prosperidad”.
La victoria del candidato de la derecha democrática ecuatoriana ha sido una sorpresa, considerando que en la primera vuelta electoral que se realizó el pasado 7 de febrero, los candidatos de izquierda sumaron un 70 por ciento de los votos aunque por fortuna ninguno de ellos los tuvo suficientes para ganar en esa ronda.
También el triunfo de Lasso el domingo pasado hizo fracasar los pronósticos de diversos analistas políticos, que auguraban su derrota ante el candidato izquierdista Andrés Aráuz. Así tendría que ser, según ellos, porque la izquierda latinoamericana está en un nuevo ciclo de auge después de los contundentes triunfos electorales obtenidos en México, Argentina y Bolivia, y por el supuesto debilitamiento estructural de la democracia en Perú, Costa Rica, Chile y Colombia, que podría derivar en el acceso al poder de las fuerzas izquierdistas de esos países.
Pero la victoria de Lasso en Ecuador más bien podría significar el comienzo de una nueva recuperación de la derecha democrática en América Latina, la única capaz de asegurar el desarrollo económico y social fortaleciendo al mismo tiempo la democracia y la vigencia efectiva de los derechos individuales. Esto es algo que por su propio bien deberían comprender los ciudadanos latinoamericanos y, en consecuencia, votar en las elecciones por los candidatos de la libertad económica y política.
En tal sentido Lasso expresó que su triunfo se ha debido a que la mayoría de los ecuatorianos cree en la democracia y la libertad. “Este es un día en el que todos los ecuatorianos han decidido su futuro, han expresado con su voto la necesidad de cambio y el deseo de mejores días para todos”, expresó el virtual presidente electo de Ecuador, quien ha ganado la Presidencia perseverando en el tercer intento.
Lasso se propone incentivar la inversión privada en la importación, distribución y comercialización de combustibles, a fin de bajar los precios a los consumidores productivos y domésticos. Y apunta a reducir los costos arancelarios y agilizar el pago de impuestos, lo que redundará en beneficio de la economía nacional.
Pero lo más importante es que Lasso impulsará el desarrollo económico y el progreso social fortaleciendo las libertades y derechos de los ecuatorianos, y además será otro presidente amigo y aliado del pueblo de Nicaragua que lucha por la democracia y la libertad.