Aunque sus apariciones son fugaces, su resplandor persiste ante la brevedad del tiempo. Este miércoles, Jonathan Loáisiga pasó de nuevo apresuradamente por el montículo y volvió a provocar la misma sensación de admiración y espanto, mientras colgaba otro inning perfecto ante los Orioles, vencedores 4-3 de los Yanquis de Nueva York.
Loáisiga apareció en el octavo episodio, de un partido que los Yanquis perdían 2-1 ante la tropa de Baltimore. Y cumplió la misión de no permitir movimiento en el marcador, mientras los neoyorquinos empataban dos veces (2-2 y luego 3-3), solo para ir a perder en el undécimo inning, cuando Chad Green no pudo preservar el equilibrio.
El «Pistolero de Las Sierritas» dominó a Rio Ruiz en rola por las paradas cortas y a Freddy Galvis en un batazo por su zona, antes de «fusilar» por la vía de los strikes a Ramón Urías, para completar un inning perfecto con 11 disparos, de los cuales nueve fueron buenos. El nica entregó la pelota al cubano Aroldis Chapman, quien mantuvo el marcador.
Jonathan volvió a lucir poderoso y preciso al mezclar su potente recta de cuatro costuras a 98 millas, con su sinker a 97 y el cambio de velocidad a 90, una combinación letal para la tanda de los Orioles, que regresó escalofriada a su caseta, mientras los fanáticos de los Yanquis admiraban el arsenal explosivo y el manejo adecuado del pinolero.
Esta fue la tercera aparición en la temporada para Loáisiga, quien tiene balance de 1-0 y 0.00, con cuatro innings perfectos (sin hits, sin carreras, sin bases por bolas y con cinco ponches). En este trayecto, el nica se ha enfrentado a 12 bateadores y, para eliminarlos a todos, ha utilizado 45 lanzamientos, de los cuales 31 han sido strikes.
Esta noche, empleó cinco cambios de velocidad que se movieron entre 90.2 y 88.8 millas, para un promedio con ese disparo de 89.6, una mejoría de 0.8 millas en relación a su promedio histórico. También utilizó cinco sinkers, entre 98.0 y 97.2 millas para un average de 97.5, una mejoría de 1.2 milla. Su única recta viajó a 98.2 millas, 1.3 mejor.
De modo que, Jonathan se ha mostrado más fuerte y controlado que de costumbre. Su poder siempre ha estado ahí, pero ahora ha mejorado más todavía. Y lo más importante, es que ha vuelto a ser el lanzador dueño de un comando impresionante, como el que se vio mientras ascendía a través de las Ligas Menores con los Yanquis en 2018.
No sabemos qué más hará en una temporada que tiene mucho camino por ser transitado, pero no hay dudas que lo mostrado hasta ahora por el nica es impactante. Loáisiga luce a plenitud y ha logrado colocar la realidad a la par de las expectativas en estos Yanquis que aún batallan por agarrar el ritmo en esta embrionica campaña.
Los Orioles se salvaron de la barrida en el inning 11, cuando Chance Sisco disparó sencillo y remolcó a Anthony Santander con la carrera de la victoria, que fue a la cuenta del dominicano César Valdez. Santander y Cedric Mullins tumbaron la cerca por Baltimore, ambos ante el derecho Jameson Taillon, el abridor de los Yanquis.
Taillon trabajó 4.2 innings de tres hits (dos jonrones) dos carreras, sin bases y siete ponches. No tuvo decisión. Nick Nelson y Darren O’Day trabajaron antes de la aparición del nica Loáisiga, mientras Chapman, Green, quien perdió el juego, y Luis Cessa, terminaron la faena por los Yanquis, quienes tienen 3-3 en este inicio de temporada.
Mientras tanto, Alex Blandino se ponchó en un turno como bateador emergente por los Rojos, quienes le ganaron 11-4 a los Piratas. El nica quedó con promedio de .200 (5-1) en esta temporada.