En ocho meses Sandra Picado Pérez ha recibido dos fuertes golpes: la muerte de su compañero de vida, Víctor Zeledón Rodríguez, a causa del Covid-19 y después la negativa del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) en otorgarle la pensión por viudez que le correspondería. El alegato es que no existía dependencia económica y tampoco reúne el periodo de convivencia.
Sin embargo, Picado asegura que ella fue su cónyuge durante 23 años e incluso fruto de esa relación nació un hijo que ahora tiene 21 años de edad. “Yo viví con él hasta el día de su partida. Fuimos inseparables. Le dije ayer (martes) a una abogada del INSS que yo no me voy a quedar tranquila porque me están robando lo que él decidió dejarme”, argumentó Picado.
Zeledón falleció el 26 de julio de 2020 en el Hospital España, en Chinandega. En el certificado de defunción aparece que la causa fue insuficiencia respiratoria aguda y neumonía no especificada, dos dictámenes que usa con frecuencia el Ministerio de Salud (Minsa) para las actas de los pacientes fallecidos con síntomas de Covid-19. Víctor Zeledón Rodríguez tuvo que ser enterrado inmediatamente.
Son cuatro resoluciones del INSS en Chinandega que fallaron en contra de las gestiones de Picado para recibir la pensión por viudez, que asegura le corresponden por ley. «Yo no le estoy pidiendo nada al INSS, yo no le estoy pidiendo nada a este gobierno. Yo estoy reclamando lo que él me dejó a mí, que logró con el sudor de su frente», manifestó la afectada.
Lea: ¿Qué pasa su da positivo a la prueba Covid-19 en el Conchita Palacios?
Buscó respuesta en INSS central
Picado habita en la comunidad Los Paniquines, municipio de El Viejo, departamento de Chinandega. En agosto pasado, recién fallecido Zeledón, su casa sufrió severos daños producto de intensas lluvias. Solicitó ayuda a las autoridades municipales, pero esta nunca llegó.
El jueves 25 de marzo viajó a Managua para exponer su caso en el edificio central del INSS. Fue atendida por un empleado, quien luego de comunicarse con la delegación de Chinandega, le respondió que no había nada que hacer con su caso y que si deseaba seguir con su demanda, sería a través de los juzgados.
La afectada cuestiona que el INSS asegura no haber dependencia económica y tampoco reunir el periodo de convivencia requerido para gozar de este beneficio, cuando en el acta de defunción ella aparece como su cónyuge legal. Asimismo, ella contaba con un poder para cobrar la pensión de vejez de Zeledón. Todos estos documentos fueron mostrados a LA PRENSA como pruebas del lazo que había entre ambos y que le respaldan legalmente para reclamar y ser beneficiaria de la pensión que reclama.
Puede interesarle: Régimen usará parte del préstamo del FMI para cubrir déficit del INSS y así evitar que colapse
De acuerdo con una resolución del consejo directivo del INSS, con fecha del 28 de enero de 2019 y publicada en su página web, aclara que «la viuda de un asegurado fallecido tendrá derecho a percibir una pensión equivalente al 50 por ciento de la que percibía el causante o de la que éste percibiría por invalidez total si hubiere cumplido con el requisito de cotizaciones para tener derecho a ella, sin incluir asignaciones familiares».
La denunciante pide que se revise su caso. Que el INSS envíe a sus trabajadores a realizar todas las averiguaciones que correspondan para que la situación se aclare.