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Un balance de 9-7, después de sus primeros 16 juegos, no era lo que tenían en mente en los campamentos del Bóer, los Dantos y y los Leones antes del inicio de la temporada. Lucían tan sólidos, que se les consideró apuestas seguras para disputar el título.
Pero en lugar de eso, estos tres equipos están batallando para recuperar la compostura y hacerle honor a su historial de triunfos. Los Dantos fueron campeones en 2018, los Leones en el 2019 y el Bóer en el 2020.
Cuando ganan, lo hacen con sufrimiento y cuando pierden dejan sensaciones terribles para sus seguidores. En vez de mostrarse como tropas sólidas, parece un grupo de jugadores llenos de dudas, que no saben donde van.
Y está claro que el camino está en su etapa inicial, pero ya no se puede decir que es solo el arranque. 16 juegos es un tramo prudente como para poder calibrar a un equipo y aplicarle los ajustes que le hagan conseguir estabilidad.
Lo de los Leones es curioso. Después de ganar el torneo en 2019, no pasaron ni de la vuelta de apertura en 2020. Nadie se explica qué pasó, pero fue un cambio de equipo robusto, a una caricatura que provocó decepciones masivas.
Pues se pensó que ahora con el orgullo herido y con el talento suficiente, vendrían a arrasar. Sin embargo, después de barrer a los Toros, casi los barre Boaco y hasta pasaron trabajo para empatar con Río San Juan. Y vienen de otro 2-2 con Zelaya Central.
Ese no es el equipo que se anticipó. Enmanuel Meza está encendido (.489), pero le falta acompañamiento, lo mismo le pasa a los lanzadores después de Junior Téllez (3-0 y 2.15). Y ante los rivales que ha tenido, es para que anduviera mucho mejor.
Los Dantos tienen una barrida ante Río San Juan, pero no fueron convincentes ni en esa jornada. Omar Mendoza se ha disparado (.465) pero el resto de compañeros, aunque batean .302, no carburan en el momento preciso.
Vienen de perder 3-1 ante los Toros y no muestran puntos de contacto con el equipo pujante que se había pensado. Y aunque aún hay tiempo para reaccionar, los equipos chicos les están faltando al respeto y si descuidan les pasan encima.
El Bóer no está viviendo un momento distinto. También vuela muy por debajo de las expectativas, sobre todo porque es el campeón defensor y además se reforzó con Jesús López y agregó al talentoso prospecto Róger Leytón.
De la tribu se sabía que su picheo era dudoso, como en efecto lo ha sido más allá del 2.44 en efectividad en una liga donde mandan los tiradores, pero además, su bateo no tiene consistencia. Un día truenan y al día siguiente callan.
Y mientras Róger Marín no consigue entrar en ritmo (1-2 y 3.98), Braulio Silva ha irrumpido como un potencial “as” (3-0 y 2.41), pero la ausencia de profundidad en la rotación y el bullpen siguen siendo una dificultad aún sin respuesta.
Así que los tres equipos que habíamos supuesto que iban a arrasar la liga, están pasando dificultades y en cambio, Estelí, Costa Caribe, Toros y Chinandega, se han apoderado de los puestos cimeros y no tienen planes de detenerse a esperar a sus oponentes.
Este fin de semana podrían mejorar. Creo que tienen la obligación de proyectar una imagen distinta.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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