Román González frente a una batalla decisiva en su brillante carrera

Román González tiene una exigente prueba esta noche ante un aguerrido Francisco "Gallo" Estrada, que pretende ajustar cuentas con el pinolero

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El nicaragüense Román “Chocolatito” González, en cuyo boxeo se mezclan la exquisitez con el poderío y el ingenio con la determinación, tendrá esta noche en Dallas, Texas, el más riguroso desafío en su brillante trayectoria.

González, quien constituye un auténtico genio de esos producidos por el azar en medio de un contexto desolador, se mide al peligroso Francisco “Gallo” Estrada, en duelo unificatorio en la categoría de las 115 libras.

Y aunque emitir un vaticinio se ha vuelto súper arriesgado, mi pronóstico es que gana Román aunque tendrá que ir al límite ante un rival duro, aguantador y corajudo que sabe lo que este duelo representa.

El Chocolatito también está claro de la importancia de esta batalla y por eso entrenó a conciencia a lo largo de varios meses. Sabe que es un duelo de esos que no se pueden perder y hay que dejarlo todo en el ring.

González ya no es aquel púgil deslumbrante que se volvió una máquina capaz de arrasar con todo, pero el talento aún permanece ahí y ahora tiene el chance de espantar las dudas que han surgido últimamente.

Román tendrá que ser fino, en su estrategia y en su golpeo. No puede guardarse nada. No, frente a un adversario tan peligroso como el Gallito, capaz de amargarle la vida a cualquiera, incluyendo al nica.

Fiel a su vocación ofensiva, el nica tiene que salir a atacar, a buscar al Gallo, un púgil hábil, flexible y dueño de un excelente manejo de piernas y con capacidad de pelear al contragolpe si es necesario.

En la ocasión pasada, en 2012, el Gallo obligó a Román a pelear en el centro del cuadrilátero y desde ahí se movió a su antojo para afectar la precisión del nica, quien tardó cuatro asaltos en entrar en la pelea.

Sin embargo, cuando el Chocolatito lo descifró, lo llevó hacia las cuerdas y ahí tras acorralarlo, lo castigó con sus combinaciones y le descargó la derecha, hasta darle la vuelta a una pelea de complicado arranque.

Nadie anticipa una pelea especulativa y de mucho estudio, sino más bien, un duelo intenso, fragoroso y dramático que va a extraer lo mejor de estos dos gladiadores en beneficio del espectáculo.

El Gallo ha dicho que va por el nocaut contra el nica y hace bien. Ese debe ser el objetivo para Román también. La clave estará en la forma de acercarse a esa posibilidad, que no debe ser descartada esta noche.

Pero en lugar de ser una mala noticia para González, esa podría ser lo mejor que ha dicho el Gallo. Para forzar un nocaut hay que ir a fondo, hay que acercarse y dejar de correr y todo eso le favorece al Chocolatito.

Sin embargo, en el plano que sea, en la distancia que sea, Román necesita ser su mejor versión esta noche. De otro modo es imposible salir airoso frente a un rival que no le tiene miedo y que planea ser más atrevido.

Después de una brillante carrera, solo frenada por los tropiezos ante Srisaket Sor Rungvisai, González está de vuelta. Lo ha hecho de forma paulatina, hasta su pelea con Khalid Yafai, el oponente más calificado.

Ahora es el momento de ser calibrado a otro nivel. A nivel de las Grandes Ligas y quién mejor que el Gallo en ese trabajo que acelerará el fin de la etapa gloriosa del pinolero o permitirá apreciar su retorno a la cúspide.

Para Román esta es la noche. No es que su legado se va a desmoronar si cae, pero no hay dudas que un éxito hoy lo elevará a una altura donde se codean los astros, esos que dramatizan el boxeo y lo sitúan en el universo de los sueños.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR 

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