El pan industrial  es un  30 por ciento  más caro que el pan artesanal. LA PRENSA/ARCHIVO

Industria del pan en Nicaragua batalla contra alza en materias primas y bajo consumo

Más del 80 por ciento de la industria panificadora está en manos de familia. Solo en Managua se podría tener más de 1,000 panaderías entre pequeñas y medianas. A nivel nacional son unas 6,000.

El precio de la materia prima para producir el pan se ha incrementado entre un 20 y 25 por ciento a nivel regional, porque, según la Cámara  Nicaragüense del Pan (Canipan), los proveedores se están aprovechando de la crisis sanitaria, que ha ocasionado menos disponibilidad de insumos de la industria panificadora en el mercado mundial. Esto ha dado paso a una ola de especulación, asegura Juan Pablo Estrada, presidente de dicha organización.

«Los aceites  están en situación difícil, las mantecas, las margarinas y otras materias primas han subido», asegura Estrada, lo que está impactado al consumidor final. El temor es que el precio de estos insumos para producir el pan siga subiendo debido a que Estados Unidos continúa afrontando dificultades para exportar e importar insumos, debido a la expansión descontrolada del Covid-19. Si la logística de ese país falla, igual impacta a la región.

En tiempos difíciles el consumo de pan se ha mantenido en un 60 por ciento de la producción de las panaderías, lo que refleja la reducción en la demanda respecto a años anteriores. «Nosotros somos el país de Centroamérica que menos consumimos pan. En la mejor época consumimos 19 kilos per cápita, mientras otros países consumen 80, 90 y 100 kilogramos anuales. Sin embargo, el  comportamiento de Nicaragua ha sido semiestable,  baja y sube constantemente y en  la época en que comienza el año escolar aumenta hasta un 25 por ciento el consumo», precisó Estada, quien señaló que pese a las alzas en los insumos, las panaderías están asumiendo esos costos extras.

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Entre los insumos que preocupan está el azúcar. Hace dos años se cotizaba en 800 córdobas el quintal,  hoy se cotiza en 1,300 córdobas. Cabe resalta que ese precio equivaldría a 37 dólares, cuando a nivel internacional se exporta a 15 dólares el saco.

El precio del azúcar en Nicaragua es un misterio todo el tiempo está subiendo, aunque el dólar esté estable el azúcar va hacia el alza, reprochó el representante de los panificadores, considera el líder gremial. «Hoy consumimos el azúcar más caro de Centroamérica y no es el mejor,  lo podríamos poner en la cola de los productores de la región», apuntó.

El representante sectorial afirmó que  cuando los costos de producción son elevados y el consumidor no les está comprando ellos buscan cómo buscar medidas de ajuste que se adapten al bolsillo del consumidor, esto incluye bajar la calidad del producto o venderlo más caro.

Estrada afirma que la industria panificadora local no se ha visto afectada por las reformas de leyes recientes en materia fiscal, debido que la mayoría es artesanal y por ende no paga impuestos y además es la industria formal que trae el producto desde el exterior sobre la que ha recaído el impacto de la reforma fiscal.

Para Estrada lo anterior es un logro en una lucha que data desde hace 50 años.  «Eso ayudado a que nosotros tengamos más espacio en la venta de nuestro producto artesanal que antes estaba en el limbo jurídico, el pan artesanal no paga impuestos», precisó.

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Y aunque Estrada asegura que con la reforma de la Ley de Concertación Tributaria se logró proteger al sector panificador artesanal, reconoce que acceder a beneficios fiscales, como exoneraciones, es burocrático. Aun así, considera que ya depende del pequeño y mediano panificador si opta o no por los beneficios, los cuales no mencionó.

«El panadero no hace uso de las exoneraciones y exenciones  porque algunas cosas son de burocracia y al panadero no le gusta certificarse, ir a una alcaldía, al Minsa (Ministerio de Salud), no le gusta la legalidad para la producción, siempre le gusta estar produciendo como a escondidas. El panadero tradicional no le gusta registrarse certificarse y sacar sus códigos del Minsa,  sacar su propia marca, hacer su propia bolsa del pan e identificarse con el cliente, esto también es producto de la crisis económica porque hacer una bolsa para un panadero está pegado en la cola de un venado por lo costoso qué es», manifestó.

El pan industrial  es un  30 por ciento  más caro que el pan artesanal. «Empresas como la Bimbo venden el producto más caro y ha dejado de ser atractivo en el mercado nacional,  pero producto de las negociaciones entre la Cámara del Pan y los panificadores organizados se logró  que  ese pan que venía del extranjero con una gran transnacional se  pagara  todos los tributos correspondientes y  se  exonerara al pan artesanal», observó.

Canipan está creando  alianzas estratégicas con Centroamérica para que no se escaseen  los productos.  Por otro lado, los panificadores resienten  el cierre de los  créditos en  Nicaragua. «Estamos dependiendo de los pocos recursos que tienen las micros y medianas empresas dedicadas a la panadería y pequeños créditos que nos dan en los países centroamericanos», aseveró.

Más del 80 por ciento de la industria panificadora está en manos de familia. Solo en Managua se podría tener más de 1,000 panaderías entre pequeñas y medianas. A nivel nacional son unas 6,000.

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