Los planes de reparar el techo y algunas paredes del colegio privado Niño Jesús, en Bilwi, Caribe Norte de Nicaragua, se vinieron abajo luego que un ingeniero evaluó las infraestructuras y concluyó que no están habilitadas para seguir dando clases, sobre todo en uno de los módulos que está cerca de un abismo que da a la costa.
Es por ello que las autoridades del colegio -que es dirigido por monjas- están apelando al corazón de personas que tengan el deseo y posibilidad de apoyar el nuevo proyecto de construcción del centro educativo, luego que los huracanes Eta y Iota destruyeran en gran parte la infraestructura de primaria y secundaria.
«La estructura que está más colapsada es la que está cerca de un abismo hacia al mar, y esa parte quedó muy socavada (por los huracanes). Ha llegado un ingeniero que nos ha dicho que dentro de poco tiempo no vamos a tener nada, hay mucha inseguridad por lo tanto no vale la pena invertir para reconstruir, por eso nos dimos a la tarea de hacer un colegio nuevo», explicó la madre Jeannette Hernández Quirós, encargada del proyecto del centro escolar privado.
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El colegio Niño Jesús se encuentra cerca de la costa, por lo que no pudo ser ocupado como un de refugio. Ante el paso de los dos huracanes, las habitantes que viven alrededor del centro educativo se vieron obligados a resguardarse en el edificio del Seminario -que queda frente a la escuela- y ser testigos de cómo los fuertes vientos desprendieron las láminas de zinc del colegio.
En un inicio, las autoridades del colegio señalaron que los gastos ascendían a más de 12 mil dólares para poder reparar el techo y demás daños. En su momento anunciaron una recolecta pero cubrir esa inversión pero ahora requieren de al menos un millón de dólares, para la reconstrucción del centro escolar.
Servir de refugio
Hernández Quirós señaló que debido a esta amenaza latente, la nueva construcción del colegio quedaría ubicada cerca de la calle y no «al fondo» del terreno, donde queda más expuesto al mar. El nuevo edificio, aparte de que juntaría las modalidades de preescolar, primaria y secundaria, estaría apto para servir como refugio en futuros eventos naturales.
«El terreno es grande y lo más recomendable es ponernos al resguardo de ese abismo (…) Queremos un edificio seguro», apuntó Hernández Quirós.
Las autoridades aclararon que sí repararon el techo de los edificios de primaria y secundaria para iniciar el año escolar 2021 y no perjudicar la educación de los niños y adolescentes, pero están en busca de patrocinadores para levantar un nuevo edificio lo más pronto posible.
Por ahora, una organización ya se comprometió con la construcción de 10 salones de clases.

«Nosotras queremos hacer una red de donantes, porque la obra es grande, que hagan un compromiso con la obra, porque queremos proyectar, además de la formación de los estudiantes, el desarrollo de la comunidad», dijo Hernández Quirós.
El colegio Niño Jesús solicita ayuda económica para construir un nuevo centro, para ello han compartido la siguiente cuenta en los bancos BAC, en dólares: 000101068, Misioneras Catequistas Lumen Christi. También puede llamar al número 81318287 madre Jeannette Hernández Quirós.
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Un colegio con historia
El colegio Niño Jesús tiene 76 años de fundación, e inició por el clamor de los padres de familia ante la necesidad de una educación de calidad para sus hijos. El centro tiene alumnos becados y brinda preescolar comunitario.
Por ahora, el colegio ubicado en Bilwi solo enseña español, pero cuenta con maestros que también hablan miskito y mayangna, por lo que las autoridades apuntan que para el próximo año la educación sea inclusiva con estas lenguas regionales.