Esta es la situación del colegio.

Colegio Niño Jesús sin techo, sin clases y sin dinero. Así puede ayudar a este centro de Bilwi

La escuela, ubicada en Bilwi, ha quedado sin techo y los salones de clases y oficinas del centro escolar está sucio, desordenado e inundado

Son las 7 de la mañana del lunes 9 de noviembre y el portón del colegio Niño Jesús, en Bilwi, está abierto para recibir – como de costumbre – a los maestros y alumnos. Han llegado apresurados y puntuales, pero esta vez no habrá clases.

El centro escolar ha quedado sin techo, los salones de clases y oficinas del centro escolar están revueltos, sucios e inundados. El huracán Eta arrasó en Bilwi y el colegio Niño Jesús no fue la excepción, sobre todo porque se ubica frente a las costas del mar.

Los estudiantes y profesores no han llegado por las lecciones del día sino para la jornada de limpieza que convocó la directora del centro, Sor Heydi Guevara. Los niñas, niños y adolescentes se encargan de trasladar de una aula a otra los pupitres, de barrer y recoger basura; mientras los docentes sacan los últimos muebles que quedaron en las oficinas, lavan las aulas y terminan de cortar las ramas quebradas que están sobre algunos salones, los pocos que mantienen una parte del techo.

La comunidad estudiantil se dispuso a ayudar a su escuela, limpiando y trasladando los pupitres a un lugar seguro. LA PRENSA/JADER FLORES

«Nosotras podíamos ver cómo el mar levantaba sus olas, las latas de zinc salían como hojas, los árboles. Nosotros dijimos aquí quedamos», relata Guevara, quien vive dentro del terreno del colegio donde también está el seminario de la parroquia San Pablo Apóstol, de Bilwi.

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El colegio Niño Jesús no se dispuso como refugio por la misma amenaza que presenta su ubicación frente al mar, pero sí lo hizo el edificio del seminario, que albergó a las familias más vulnerables de la ciudad.

Cuantiosos daños

Los salones más afectados son los de primaria y el área administrativa del colegio. Solo en ese edificio los daños ascienden a unos 12 mil dólares, según el informe preliminar de la dirección. Aún falta por evaluar la construcción de secundaria y del auditorio. La matrícula del centro es de unos 500 alumnos.

«Estoy llamando a todos los que quieran colaborar y poner su granito de arena para reconstruir, creo que es una nueva etapa del Niño Jesús como colegio. Estamos tocando puertas», dice Guevara.

La dirección del colegio Niño Jesús también se involucró en la jornada de limpieza. El objetivo es que en esta semana el centro quede limpio. LA PRENSA/JADER FLORES

La directora destaca su preocupación porque al tema de los daños que tiene la estructura del centro escolar, se suma la afectación directa que tuvieron los maestros, puesto que algunos perdieron toda su casa y se encuentran en albergues.

Esta situación complica el regreso a clases de la comunidad educativa y el cierre del año escolar, señala Guevara, quien comparte que realizó el pasado lunes una reunión con los padres de familia y acordaron que por la vulnerabilidad del centro, por el momento, no se tiene fecha de retorno.

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«El colegio quedó totalmente vulnerable. Hay que quitar cielo raso que están siendo un peligro porque en cualquier momento puede caer, y también por la tormenta tropical que están anunciando, no sabemos qué fuerza va a tomar en el camino», declara Guevara.

«Por la seguridad de los estudiantes y como también las familias están en el tema de su reconstrucción de vivienda y gastos, lo que vamos a hacer en el cierre del año escolar es cerrar con temas de fichas (trabajos), más viables», agrega la directora.

Un colegio con historia

El colegio Niño Jesús tiene 76 años de fundación, e inició por el clamor de los padres de familia ante la necesidad de una educación de calidad para sus hijos, comenta Guevara.

Por ahora, el colegio en Bilwi solo enseña español, pero cuenta con maestros que también hablan miskito y mayangna, por lo que la directora apunta que para el próximo año la educación sea inclusiva con estas lenguas regionales.

En cuanto a la destrucción que dejó Eta, Guevara da gracias a Dios porque está viva para contar la historia y seguir trabajando para brindar una buena educación a los niños de Bilwi. «Te digo como religiosa, estábamos rezando y escuchando aquel desastre y nosotros decíamos cómo estará la gente de la ciudad (…) y es la dicha de decir a seis días de haber pasado esto que el señor ha estado con nosotros porque ahorita no nos estuviéramos reuniendo para limpiar sino para llorar», reflexiona.

El colegio Niño Jesús solicita ayuda económica para reconstruir el centro, para ello han compartido las siguientes cuentas. Banpro: 10022715217966 (dólares) y 10022705216944 (córdobas). También puede llamar a los números 75088859 (Tigo) y 83689596 (Claro); o escribir a [email protected]

Nacionales Nicaragua Puerto Cabezas archivo

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