La dictadura orteguista en Nicaragua mantiene su confrontación política contra Estados Unidos (EE.UU.). Este jueves los diputados sandinistas de la Asamblea Nacional aprobaron una declaratoria en la que acusa al gobierno estadounidense de «una mezquina conducta oportunista y gansteril».
El texto que aprobado este 21 de enero la Asamblea Nacional, es una acción política del régimen en apoyo a su aliado de la dictadura de Cuba, por haber sido nuevamente incluido por EE.UU., en la lista de países «patrocinadores de terrorismo».
«Que este nuevo ataque contra el hermano pueblo y gobierno de Cuba persigue intereses perversos y denota una mezquina conducta oportunista y gansteril del establishment político dominante en los Estados Unidos de América», dice parte de la declaratoria propuesta por los sandinistas en la Asamblea Nacional.
La declaratoria política en apoyo a Cuba fue respaldada por los 70 diputados del FSLN. En tanto, votaron en contra, los 12 diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), hubo una abstención y ocho legisladores se quedaron presentes en el sistema electrónico, lo que en la práctica suman votos a favor.
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Redacción recoge discurso de odio de Murillo
La bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) presentó la propuesta de declaratoria en respaldo a Cuba este miércoles 20 de enero. El documento está escrito con el lenguaje de odio característico de la vicepresidenta designada, Rosario Murillo, en el que abundan los insultos contra la administración de EE.UU. y atacan duramente al ahora expresidente estadounidense, Donald Trump.
«Lo que ha quedado en evidencia con la política de línea dura del gobierno agonizante de Donald Trump, que absurda, errática y sin ningún sustento, volvió a incluir a la hermana república de Cuba en su lista de estados patrocinadores de terrorismo», reza parte de la declaratoria de los legisladores del FSLN.
Durante la presidencia de Trump se ejerció presión a través de una serie de sanciones contra el régimen cubano, sus empresas y funcionarios por las violaciones a los derechos humanos que cometen contra ese pueblo. La política de sanciones también las dirigió Trump contra los aliados de los cubanos, las dictaduras de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua.
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El pasado 11 de enero Trump devolvió a Cuba a la lista de estados “patrocinadores de terrorismo”, al acusarlo de «brindar apoyo repetidamente a actos de terrorismo internacional», albergar a fugitivos estadounidenses y a dirigentes de grupos rebeldes colombianos. Cuba había sido retirada de esa clasificación en 2015 por el gobierno de Barack Obama.
Cuba, Venezuela y Nicaragua eran consideradas la «triada» o eje del mal en América Latina, por parte del gobierno de Trump debido a la brutal represión y violaciones a los derechos humanos cometidos contra los ciudadanos de esos tres países.
En el texto legislativo promovido por el sandinismo se acusa a EE.UU. de tener «una obsesión enfermiza por destruir al régimen cubano, al mantener el bloque económico a la isla, que para la dictadura orteguista es una acción de «arrogancia, arbitraria, criminal e inhumano».
Se la mandarán al nuevo presidente
Luego de ser aprobada, una copia será enviada a la embajada norteamericana en Managua, para que la remitan a la oficina del presidente Joe Biden, así como Congreso, según establece el documento.
Este 20 de enero finalizó el gobierno de Trump con el traspaso de poder a Joe Biden, quien ganó las elecciones presidenciales de ese país.
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Aunque en un principio el dictador Ortega expresó su intensión de mantener «una relación de respeto» con el nuevo gobierno de Biden, también no ha cesado en criticar las elecciones de EE.UU. e interferir diciendo que ese país «necesita reformas electoral profundas», a pesar que el régimen orteguista se ha negado a realizar en Nicaragua las reformas que le exigen movimientos, partidos políticos y la comunidad internacional para devolver la credibilidad de los comicios en Nicaragua.
Biden, antes de ser candidato presidencial de su país, en julio del 2018, pidió a la comunidad internacional aislar a Ortega y a Murillo, y los señaló de ser los responsable de la violencia contra las protestas ciudadanas que dejaron más de 320 personas asesinadas, según organismos de derechos humanos.
Exigen a Biden revertir medidas
Pero en la declaratoria de los diputados sandinistas le exigen a Biden, ahora en su carácter de presidente de EE.UU., revierta las medidas de Trump hacia Cuba y «el cese de la política de hostilidades y confrontación» con el régimen de la isla.
«Exigimos la inmediata exclusión de Cuba de esta oprobiosa y absurda lista elaborada por el gobierno de los Estados Unidos de América, violatoria de los más elementales derechos de los pueblos a su soberanía, autodeterminación e independencia», dice el texto de la declaratoria legislativa aprobada en la Asamblea.