Gigantes frente al reto de finalmente mostrarse como un buen equipo

Los Gigantes han lucido como un equipo pequeño en todo el torneo. Ahora en la Final tienen la oportunidad de restituir su imagen

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Aun no se cantaba play ball cuando muchos comenzamos a ver a los Gigantes de Rivas como el equipo a vencer en la Liga Profesional. Se les miraba sin fisuras, con todo lo necesario no solo para ganar, sino para arrasar a sus rivales.

El problema fue cuando iniciaron los partidos, porque desde el día uno, fueron desmitificados. El debutante Tren del Norte los derrotó 9-8. Y antes de que sacaron la cabeza del agua, el Bóer los apaleó 12-5 ante su público.

¿Y entonces? 0-2 no era lo que se esperaba de una tropa armada con gran precisión. Y aunque ganaron el tercer desafío, la s sensaciones que fueron dejando eran las de un club empequeñecido, no las de una tropa agigantada.

El problema fue que nada cambió a través del camino. Se perdía más de lo que se ganaba, y cuando se ganaba, era con sufrimiento, al punto de cerrar con 13-19, un récord solo mejor que el 9-23 de los deprimentes Indios del Bóer.

Nos parecía inconcebible que un equipo con Cheslor Cuthbert, Wuillians Vásquez, Elmer Reyes, Dennis Phipps, Alexander Valdez, Leonardo Crawford, Carlos Sanó y muchos más, batallara tanto, pero así fue como ocurrió.

La segunda etapa los dejó con 7-5, nada espectacular, pero por lo menos lograron el boleto para disputarles el título a los Tigres de Chinandega, quienes han llegado a esa instancia con un mejor desempeño global en la liga.

Ahora viene la Final

¿Qué viene ahora? No lo sabemos. A lo mejor a la inversa del Tren del Norte, que pasó arrasando a sus oponentes solo para hundirse al final, ahora vamos a ver los Gigantes del tamaño que se les visualizó. Nunca se sabe.

Los Gigantes tienen buen personal, muy talentoso, pero al día de hoy, no han lucido como un buen equipo. Quizá una buena forma de restituir su imagen sería ganando con solvencia ante los Tigres, equipo sólido y hambriento.

La tarea que le espera a los Gigantes no es fácil. Muchos ven como favoritos a los Tigres por su pitcheo, bateo y mejor defensiva, pero el beisbol no es razonamientos lineales y la bola a veces salta por el sitio menos pensado.

Ante un escenario levantado por el gran entusiasmo de miles de aficionados, los Gigantes tienen el chance de dar el paso al frente que se les ha exigido o siguen convertidos en un club pequeño, sin hambre y sin alma.

La batalla inicial es esta tarde (6:00 p.m.) en Chinandega, donde los Tigres esperan devorar a los Gigantes, quienes después de tantas humillaciones a través del camino, esperan lucir al final como se había proyectado.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR 

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