En la transacción de mayor impacto desde que tienen nuevo propietario, los Mets de Nueva York adquirieron este jueves al estupendo torpedero puertorriqueño Francisco Lindor y al consistente lanzador venezolano Carlos Carrasco desde los Indios de Cleveland, en una movida que involucra a seis jugadores.
Lindor es uno de los torpederos más carismáticos del beisbol y debe dinamizar la alineación de los Mets, mientras les proporciona seguridad a la defensiva. Carrasco debe contribuir a estabilizar una rotación de abridores que terminó en el puesto 26 en efectividad entre los 30 equipos de las Mayores en 2020.
Los Mets se desprendieron de los jóvenes infielders Amed Rosario de República Dominicana y Andrés Giménez de Venezuela, lo mismo que los prospectos Josh Wolf, un lanzador derecho y Isaiah Green, jardinero. Wolf es número nueve entre los mejores prospectos de los Mets y Green, el décimo, según el sitio MLB Pipeline.
Lindor, de 27 años, viene de una mala temporada en la que bateó apenas .258 con ocho jonrones en 60 juegos, pero en los pasados tres años, acumuló 33, 38 y 32 jonrones respectivamente, lo que hace suponer que en una campaña completa debe volver por sus fueros. En ese período, su promedio más bajo fue el .273 que tuvo en el 2017.
Un jugador pimentoso
Nacido en Caguas, Puerto Rico, y seleccionado por los Indios en la primera ronda del draft del 2011, Lindor debutó en las Ligas Mayores en el 2015 y tras registrar .313 con 12 jonrones y 51 remolques en 99 juegos, terminó segundo en la votación para el Novato del Año.
Ha participado en cuatro Juegos de Estrellas y ha ganado dos Guantes de Oro. Y antes de la recortada temporada del 2020, actuó en un promedio de 155 juegos por campaña, lo que habla de lo saludable que ha sido. De igual modo, ha sido muy productivo con años de hasta 92 remolques y 129 anotadas para los Indios.
Antes de su llegada a los Mets, Lindor fue relacionado con otros equipos como los Yanquis de Nueva York, Azulejos de Toronto y Angelinos de los Ángeles, quienes también han estado a la búsqueda de un infielder de buena ofensiva y veloz en los senderos como este boricua que hace mejor a los Mets.
Carrasco también es importante. El año pasado se ganó la admiración del universo del beisbol, al regresar a los diamantes después de verse afectado por la leucemia que puso en peligro no solo su carrera, sino también su vida. Pero hizo 12 aperturas y tuvo 3-4 y 2.91 en 68 episodios con 82 ponches.
En los Mets debe ser clave junto a Jacob deGrom y Marco Stroman como los abridores de la parte delantera de la rotación, mientras se espera el regreso de Noah Syndergaard, tras una cirugía Tommy John. Carrasco tiene 88-73 y 3.77 en 11 años de carrera en las Grandes Ligas.
Y mientras Lindor será agente libre al final de la próxima campaña, por lo que se presume que los Mets le ofrecerán una extensión de contrato, Carrasco está asegurado hasta el 2023 con salarios de 12 y 14 millones de dólares.
Cleveland recibe a Amed Rosario, quien parecía una estrella en formación, pero después de cuatro años sin establecerse, hasta perdió la titularidad a manos de Giménez en el 2020. En cuatro campañas batea .268 con 32 jonrones. Aún es joven, tiene solo 25 años.
Giménez, de 23 años, resumió .263 en su temporada de novato el año pasado y se espera que pueda establecerse en la tribu, que obtiene además a los prospectos Wolf y Greene, quienes tienen un gran futuro, según los expertos.