La importancia de no perder las esperanzas

En 1986, cuando los Orioles me cambiaron a Montreal, sentí que mi carrera estaba desvanecida. Escuché cuando dijeron que no tenía nada más que ofrecer… no perder las esperanzas cambió mi futuro

Clandestinos

Lo único que lo podrá sacar sin recurrir a los tiros es una decidida, valiente y tenaz resistencia cívica, combinada con fortísimas sanciones internacionales.

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