Avanza lentamente la cosecha cafetalera en la zona norte. Productores asfixiados económicamente

El corte del grano rojo se realiza con pocos jornaleros, sin financiamiento bancario, malos caminos y con la pandemia del coronavirus.

La cosecha cafetalera del ciclo productivo 2020-2021 avanza lentamente en las fincas de los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia, en el norte del país, en medio de dificultades económicas, la falta de mano de obra y los daños dejados por los huracanes Eta y Iota.

En la mayoría de las fincas y haciendas los cafetaleros están haciendo uso de la mano de obra familiar, por la falta de jornaleros que en gran parte emigraron hacia Costa Rica, mientras la falta de crédito bancario los dejó trabajando con recursos propios y comercializando algunas vaquillas y empeñando vehículos y otros bienes, como garantías de pago, que limitan sostener las planillas de pago y de alimentación de los cortadores tradicionales, además de enfrentar los daños y las pérdidas dejados por el paso de los huracanes Eta y Iota y sin olvidar la pandemia del coronavirus.

Tomás Rodríguez, representante de la Cooperativa 5 de Junio, con más de 87 socios cafetaleros de los municipios de San José de Cusmapa, Las Sabanas y San Lucas, en el departamento de Madriz, y del municipio de Pueblo Nuevo, en el departamento de Estelí, dijo que la cosecha cafetalera avanza con una serie de dificultades económicas por la falta de crédito financiero de bancos y microfinancieras, además de la falta de jornaleros y con los daños dejados por los últimos ciclones.

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“Estamos trabajando en medio de dificultades financieras, la ausencia de mano de obra tradicional y recuperándonos de los daños dejados por los últimos huracanes, cuando estamos a mitad de la sacada de la cosecha”, expuso Tomás Rodríguez, quien prevé que en este ciclo productivo puedan sacar de las 87 fincas cafetaleras de la Cooperativa 5 de Junio unos cinco mil quintales de café oro. “Lo que puede ayudarnos este año es el buen precio del quintal, que ya se está comercializando en el mercado internacional”, señaló.

Rodríguez recordó que la cosecha del ciclo pasado (2019-2020) fue irregular por problemas internos del país y las irregulares lluvias, la baja del precio en el mercado internacional y otras causas que mermaron la producción del grano de café oro. Tampoco olvidó el problema de la pandemia del coronavirus, con la cual están lidiando en las fincas cafetaleras para prevenir contagios.

Mientras que Alcides Montoya Carrasco, cafetalero de la zona protegida de Miraflor, en el municipio esteliano, manifestó que la falta de crédito bancario ha mermado la operatividad de las fincas. “Había que invertir en mejorar caminos de penetración, compra de canastos, maquinaria de despulpadoras, herramientas de trabajo e invertir en la reparación y mantenimiento de los vehículos para la sacada de la cosecha, además de mejoras de covachas para hospedar a los cortadores tradicionales y compra de provisiones para el alimento diario de los trabajadores”, señaló.

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También dijo que a eso había que agregarle la ausencia de cortadores, “porque nosotros pensábamos que muchos jornaleros se iban a quedar trabajando, pero al final el gobierno nicaragüense los dejó ir hacia Costa Rica y ahora estamos utilizando mano de obra familiar”. Además, se mostró esperanzado en obtener una cosecha regular, considerando que el paso de los dos huracanes dejó daños en los cafetales.

“Hay que añadir el mal estado de los caminos de penetración a las fincas y el mal estado de los 26 kilómetros de la carretera que viene de la ciudad de Estelí a Miraflor”, agregó Alcides, propietario de 78 manzanas de café, de las que espera este año extraer un poco más de 180 sacos del grano de oro.

Ariel Vílchez, caficultor del municipio de Ciudad Antigua, en el departamento de Nueva Segovia, dijo que los daños dejados en los cafetales por los huracanes Eta y Iota en esas zonas mermarán la producción de café en municipios como Wiwilí, Quilalí, Murra, El Jícaro, Ciudad Antigua, Jalapa, San Fernando, Mozonte y Dipilto, en Nueva Segovia. Añadió que aún no se han podido contabilizar los daños de la caficultura dejados por las lluvias de los dos huracanes.

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Café no ha madurado parejo

Por su parte, Edmundo López Muñoz, representante de la Cooperativa José Alfredo Zeledón, en el municipio cafetalero de San Juan de Río Coco, departamento de Madriz, dijo que el café aún no ha madurado en su totalidad y será hasta el mes de enero que ya estaría entrando a un 75 por ciento de la sacada de la cosecha, que culmina a mediados de marzo del 2021.

Al igual que todos los cafetaleros de la región de Las Segovias, los problemas son los mismos: “falta de crédito financiero de los bancos, falta de asistencia tecnológica por parte del gobierno, mal estado de los caminos de penetración y de las carreteras de acceso. También la falta de cortadores tradicionales y el alza de los costos en los productos de la canasta básica para la alimentación diaria de los cortadores”, explicó López.

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