¿Quién conectó el jonrón más largo este año en las Grandes Ligas?

Ahora se dispone de todos los datos sobre lo que sucede con la pelota desde que sale de las manos del lanzador en las Grandes Ligas

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Aunque los radares que se utilizan para medirles la velocidad a los lanzadores se inventaron en 1954, no fue sino hasta el 2001 cuando sus datos fueron incorporados a las transmisiones del beisbol por televisión.

Y desde entonces, ha quedado muy poco para la imaginación. Hay datos de todo, gracias a empresas que han creado sistemas que permiten rastrear todo lo que sucede con una bola desde que sale de las manos del lanzador.

Así que hemos pasado de señalar que Mickey Mantle le pegó un jonrón al cubano Pedro Ramos como de 500 pies, a afirmar que Ronald Acuña disparó el batazo más largo del 2020: un tablazo de exactamente 495 pies.

Otros que exageraron con sus batazos este año fueron Luis Robert de los Medias Blancas, quien envió la bola a 487 pies, mientras Alex Dickerson de los Gigantes la puso a 480 pies y Matt Kemp envió un proyectil a 468 pies.

Ya no se afirma que Nolan Ryan hacía viajar su recta a más de 100 millas. Se señala, por ejemplo, que Jack Staumont de los Royals hizo disparos de 102.3 millas este año y eso fue lo más veloz. Su promedio fue 99.3 millas.

Joey Gallo de los Rangers hizo un tirazo desde el jardín derecho que alcanzó una velocidad de 95.7 millas y puso out en el homeplate a Manny Machado de los Padres. Alex Verdugo de Boston tiró a 95.1 millas en el Fenway Park.

Tim Locastro de Arizona disparó un triple ante Clayton Kershaw y corrió a una velocidad de 31 pies por segundo, mientras que Lewis Brinson de Miami corrió 101 pies ante un batazo al center y voló a 25 pies por segundo.

Entre los lanzadores que recibieron al menos 400 swings, Jacob deGrom logró abanicar un 41 por ciento de ellos. Y entre los relevistas, con un mínimo de 100 swings, Devin Williams de Milwaukee tuvo 51.8 por ciento de swings fallidos.

El cambio de velocidad de Kyle Hendricks de Chicago fue el pitcheo que recibió menos contactos duros, que son los que tienen de 95 millas de velocidad de salida en adelante. Solo tuvo un 18 por ciento de contactos duros.

En temporadas anteriores, por ejemplo, el cubano Aroldis Chapman ha lanzado hasta 105 millas desde la colina y Aaron Hicks 105.5 millas en un tiro desde los jardines, que constituyen la referencia en esos aspectos.

Lo esencial es que ahora se sabe con exactitud qué sucede con la bola desde que está en juego. No hay espacio para cálculos al ojo por ciento. Ahora todo se mide y se consigue una valoración más precisa sobre cada actuación.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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