El sector de transporte selectivo de Managua reporta dinamismo en lo que va de diciembre con un aumento de hasta 50 por ciento en comparación a meses anteriores, sin embargo algunos dirigentes aclaran que la demanda no se compara a los años anteriores de 2018, esto por el contexto de la crisis sociopolítica del país y la proliferación de mototaxis por toda la ciudad. «De por sí ya para ese tiempo teníamos problemas de desorden y piratería por falta de regulación», zanjó Vidal Almendárez, presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis (Fenicootaxi).
De acuerdo a Almendárez, tradicionalmente los taxistas aprovechaban la temporada alta de pasajeros para ahorrar dinero y así amortiguar la disminución de carreras en enero, pero en 2021 será difícil hacerlo. «No creo que los taxistas tengan capacidad de hacer algunos ahorros para mermar el impacto en enero. La gente va a tener una situación muy complicada», añadió el representante del sector.
En la capital nicaragüense hay unos 11,500 carros que brindan el servicio de taxi y desde abril 2018 – fecha en que iniciaron las protestas sociales en contra del régimen orteguista y su respuesta fue represión – el sector ha reportado serias afectaciones en sus ingresos. Como si no fuera suficiente, este año se le sumó la pandemia del Covid-19.

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Juan José Urrutia, vicepresidente de la Federación Nacional de Transportistas Revolucionarios (Fenatrar), reconoció que el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) no puede garantizar la cantidad de vueltas o carreras de cada unidad, pero sí poner mano dura con los taxis piratas y mototaxis que invaden las vías principales, pero no lo hacen bajo el argumento populista de que todos deben ganar.
«Irtramma solo regula a los que pagamos impuestos, el servicio de operación. Encontramos taxis piratas en San Judas, en el mercado Roberto Huembes que hay una especie de piratas que el FNT (Frente Nacional de Trabajadores) ha autorizado como sindicato y el Irtramma no hace nada, no los regula. Además que hay una cantidad enorme de piratas que se meten después de las 6:00 de la tarde, cuando casi no hay inspectores. Andan sin rotulación, solo le ponen la torre a los carros particulares», denunció Urrutia.
Según la Fenicootaxi, en Managua existen 98 puntos donde operan taxis piratas y que según el Irtramma está al tanto pero no «les cae». Además está el crecimiento permanente de las mototaxis. El último dato público que brindó el ente regulador sobre estas fue en febrero 2014. Para esa fecha habían 1,195 caponeras.