«Es tiempo de solidaridad», es el lema de la nueva campaña de Los Pipitos dirigida a las familias que tienen un niño o niña con discapacidad y han sido afectadas por los huracanes Eta y Iota en Puerto Cabezas y Las Salinas, en Rivas.
El objetivo de la campaña es apadrinar a una familia «Pipito» a través de las donaciones de alimentos (comida enlatada como atún o sardina), ropa (para niños, niñas, adolescentes y adultos), productos de aseos personal (desde jabón hasta toallas sanitarias), utensilios de cocina o bien, en efectivo.
De acuerdo a Carolina García Prudente, directora de comunicación de Los Pipitos, la meta es que la ayuda llegue a todas las familias que son parte de la organización, pero por ahora, los de la primera lista son los que tienen niños y niñas menores de 10 años de edad, aunque apeló a los buenos corazones de los nicaragüenses para que la colecta llegue también a las demás familias de adolescentes y jóvenes con discapacidad.
El equipo de Los Pipitos en Puerto Cabezas brinda atención a 200 personas con discapacidad, entre niños, adolescentes y jóvenes. En Rivas, hay unas 40 familias.
«Las necesidades de esta familia podría decirse son mayores, porque por ejemplo, tenés a un niño con parálisis cerebral, el solo el hecho de quedarte sin casa es más complicado porque tal vez hasta la silla de ruedas se perdió o una silla o cama que era adaptada, y eso no lo tenés. También hay niñas y niños que usan medicamentos anticonvulsivos por el tipo de discapacidad, y que están siendo más vulnerables», manifestó García Prudente.
Familias esperanzadas
Carmen Howard, promotora del capítulo Los Pipitos Puerto Cabezas, ha tenido la oportunidad de visitar las familias afectadas por los huracanes y compartió que las personas están esperanzadas en la ayuda que puedan dar los nicaragüenses. La mayoría de las familias han perdido todo, y los que no están en albergues, se encuentran posando en casa de vecinos o familiares.
Lea además: «Operación Eta-Iota» de Cruz Roja Nicaragüense llega a más de 11,000 familias
«Ellos (las familias) están más preocupados dónde van a vivir, la ayuda del zinc les ha llegado pero ahora se preguntan cómo van a hacer una casa con 15 láminas de zinc, esa es la preocupación principal. La necesidad del día es la alimentación porque todas las familias trabajaban en el mar», declaró Howard.
El impacto de los huracanes no solo destruyó las casas de las familias caribeñas, sino también dañó las herramientas de labores de las familias, como lanchas, redes, kayuko, utilizadas para la pesca, la principal fuente de trabajo.
«Las familias están esperanzadas porque sienten que no los van a dejar solos, cuando llegan las promotoras (de Los Pipitos) sienten que no han sido olvidadas, ese es el sentir de las mamás», expresó Howard, quien señaló que la mayoría de las madres son solteras y sobreviven de lavar y planchar ropa.
Viviendo de la caridad
Eliem Ricardo, de 27 años, tiene tres hijos, uno de ellos con parálisis cerebral. El huracán Iota desapareció su pequeña vivienda ubicada en el barrio El Muelle -en la franja costera de Puerto Cabezas- lo que la obliga a mantenerse en un refugio provisional (no gubernamental).
Su hijo con discapacidad tiene seis años. Duerme en el suelo y su alimentación depende de lo poco que le dan los vecinos. Su esposo se adentró al mar a pescar y traer dinero para levantar nuevamente su casita, esta vez, lejos de la zona costa.

«Ahorita el niño tiene tos, duerme en el suelo. Bebemos agua del pozo de una casa vecina… yo me siento tranquila porque tengo la esperanza de que el trabajo (campaña) de Los Pipitos va a alegrar y ayudar a otros niños», dijo Ricardo a LA PRENSA.
Lea también: El reto de atender a personas con discapacidad en tiempos de Covid-19
¿Cómo donar?
Los Pipitos dispuso tres maneras para que la persona aporte su grano de arena. Tiene hasta el 14 de diciembre para hacer llegar su ayuda.
La primera es que done alimentos, ropa y demás cosas en los puntos de recolección que están ubicados en la sede central de la organización, en Bolonia (frente a Ópticas Visión); y el Instituto Médico Pedagógico (Óptica Nicaragüense una cuadra el este, cuadra y media al norte. Bolonia).
La segunda opción es donar en efectivo a las cuentas BDF en dólares: 203-301921-4 y en córdobas: 100-000973-0.

Y la tercera es donar en las alcancías que están disponibles en la sede central e Instituto Médico Pedagógico Los Pipitos, ambos en Bolonia.
«Extendemos el llamado a todos los nicaragüenses que puedan apoyar a la familia Pipitos en Bilwi, será una gran bendición para los niños y niñas que tienen discapacidad, y eso nos hace sentir que ya no estamos excluidos del país, esta situación nos ha hecho recapacitar que somos parte de una gran familia», concluyó Howard.