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Dos años después de haberse mostrado como el mejor equipo del beisbol y el más ganador en toda la historia de la franquicia, los Medias Rojas de Boston se vinieron de bruces contra el piso en este 2020, en el que registraron uno de sus desempeños más deprimentes de los últimos tiempos.
Afectados por la pandemia, lesiones en figuras importantes y atacados por una inconsistencia que los agredió de forma generalizada, los Medias Rojas fueron últimos en la División Este de la Liga Americana con 24-36, dejando una sensación de desaliento entre su gran cantidad de seguidores.
Lo más afectado fue el pitcheo. Una rotación que en el 2018 y 2019 tuvo a David Price, Chris Sale, Eduardo Rodríguez, Rick Porcello y Nathan Eovalidi, quedó reducida a este último, después que Price fue enviado a los Dodgers, Sale fue operado,Porcello se fue a los Mets y Rodríguez optó por no jugar por dificultades de orden cardíaco.
Eovalidi no lo hizo mal (4-2 y 3.72) pero es claro que no es un «as» de rotación y los que entraron como reemplazos deslucieron: Zack Godley (0-4 y 8.16) y Chris Mazza (1-2 y 4.80) estuvieron fatales y el zurdo Martín Pérez (3-5 y 4.50) no resultó ningún hallazgo. Así no se podía ofrecer pelea.
De modo que no hay que darle muchas vueltas para concluir que fortalecer el pitcheo es prioridad. Y no solo hay que mejorar la rotación, sino también el bullpen. «No importa si son abridores, relevistas u ‘oponers’, pero hay que agregar brazos de calidad», dijo Ian Browne de MLB.com.
El mismo Browne señala que él no ve a los Medias Rojas corriendo para firmar a Trevor Bauer, el mejor pitcher en el mercado, debido a su precio, pero es natural esperar que hagan algo para darle más fortaleza al pitcheo, que lanzó para 5.58 este año, el penúltimo en la Liga Americana.
Una primera medida de Boston fue llegar a un acuerdo con Eduardo Rodríguez, quien firmó por un año y 8.3 millones de dólares en su último año de arbitraje. Rodríguez registró 19-6 y 3.81 con 213 ponches en 203.1 innings en el 2019, mientras no entraba en acción en la pasada campaña.
Chris Sale es esperado para junio o julio después de someterse a una cirugía Tommy John. Sale tuvo 6-11 y 4.40 en el 2019, pero un año antes habría registrado 12-4 y 2.11 con 237 ponches en 158 innings y se le considera uno de los mejores lanzadores de su generación en las Mayores.
Hay que agregar a ello, que el chavalo Tanner Houck causó una grata impresión en sus tres inicios con 3-0 y 0.58, más 21 ponches en 17 innings en la recta final de la temporada. Rodríguez, Eovaldi y Houck le dan otra cara a la rotación, mientras se espera a Sale y un nuevo brazo desde el mercado.
A la ofensiva, lo mejor en la pasada temporada fue Alex Verdugo, quien no es Mookie Betts, pero ya probó lo que es capaz de hacer. Bateó .308 y jugó una gran defensa, mientras se espera que Rafael Devers, JD Martínez y Xander Bogaerts vuelvan a sus niveles habituales de producción.
El joven Bobby Dalbec mostró una fuerza extraordinaria, mientras sigue trabajando en afinar su habilidad para hacer contacto. Bateó .263, pero disparó ocho jonrones en 92 turnos, mientras se ponchaba 39 veces y recibía 10 bases. Pero es un bate con el que se debe contar.
Boston tiene también una serie de jóvenes conseguidos a través de canjes y waivers: Jeter Downs, Nick Pivetta, Connor Seabold, Jeisson Rosario, Phillip Valdez, Yairo Muñoz y Christian Arroyo, entre otros, que deben asegurar el futuro del conjunto, pero también deben ser claves en el presente.
Si los Medias Rojas fortalecen su pitcheo y con Alex Cora de regreso, deben volver a tener muchas aspiraciones en el 2021.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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