La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló este miércoles que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo deben garantizar el abastecimiento de agua y saneamiento para la población y comunidades afectadas por el huracán Iota. El organismo trabaja junto a las autoridades nacionales y Naciones Unidas para brindar este servicio.
Según datos oficiales, hasta el mediodía de este miércoles se registran 50,737 personas refugiadas y 1,195 albergues activados en todo el país. Los damnificados han señalado que no hay agua ni alimentos, mucho menos equipos de protección para cumplir las medidas de prevención y seguridad contra el Covid-19, un punto que ha enfatizado la OPS para evitar nuevos casos de contagio.
Alrededor de 70 mil familias en el país están sin agua potable, informó la vicepresidenta designada Rosario Murillo.
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«Aunque las condiciones son extremadamente difíciles, particularmente en los albergues, es necesario garantizar el acceso al agua, alimentos y cobertura, en esos aspectos hay necesidades de implementar respuestas de agua y saneamiento», dijo Ciro Ugarte, director de emergencias en salud de la OPS.

«En ese campo es que estamos trabajando conjuntamente con la autoridades del gobierno y la agencias de Naciones Unidas para garantizar que en los albergues, y lugares donde hay población afectada, esas condiciones se atiendan», continúo Ugarte, quien lamentó las pérdidas humanas y daños que ha dejado Iota en el país.
El huracán Iota ingresó en Bilwi, Costa Caribe Norte de Nicaragua, el 16 de noviembre, dejando devastación, pero su potencia y estragos se sintieron en todo el territorio nacional.
Apoyo para afectados
Ugarte detalló que el organismo, así como ha apoyado al país en la emergencia del Covid-19, también está dando respuesta a los daños por los huracanes, «movilizando» recursos para que se mantengan los servicios básicos de salud, además de proveer agua y saneamiento a las poblaciones afectadas.
«Hay un trabajo en estos momentos que se está planificando específicamente para proveer agua y saneamiento a las poblaciones afectadas (…) También hay otros recursos que se están movilizando, recibiendo de la cooperación técnica para la respuesta a los huracanes, que contribuyen a la continuidad de los servicios esenciales de salud», manifestó Ugarte.
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Tanto la población albergada, como la que se encuentran en los barrios y comunidades de la Costa Caribe Norte claman por agua potable debido a que el impacto de Eta, el 3 de noviembre, dejó contaminado los pozos y destruidos los tanques donde albergaban el líquido. Ahora, con la potencia de Iota, la situación se agravó.

Peligro latente del Covid-19
El funcionario de la OPS recordó que esta situación de emergencia puede propiciar nuevos contagios de Covid-19, esto por la ausencia de medidas de prevención y hacinamiento en los albergues, y verse las consecuencias en las próximas semanas.
«El incremento de los casos de Covid todavía no se pueden apreciar en este tiempo pero es muy probable que se incremente en las próximas semanas, que inicie la transmisión y luego aparecen los casos», declaró Ugarte.
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La OPS llamó -la semana anterior- al régimen orteguista a disponer de pruebas masivas para detectar el nuevo coronavirus en esa población afectada por los huracanes, principalmente las que se encuentran en albergues y a los equipos de salud que están brindando asistencia y movilizándose para proveer atención médica.
En la semana que comprende del 10 al 17 de noviembre, se reportaron 64 casos y una muerte por el nuevo coronavirus, para un total de 5,725 contagios y 159 muertes por esta enfermedad en ocho meses de pandemia, según el Ministerio de Salud.