Mientras el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) fustigó esta mañana la negativa del gobierno de Daniel Ortega de buscar una salida a la disputa que mantiene con las aerolíneas, las que se niegan a retornar al país por las múltiples exigencias impuestas por las autoridades, la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti, dijo que temía que las otras aerolíneas que aún mantienen su fecha tentativa de retorno en diciembre terminen desistiendo y reprogramen hasta el 2021.
«No le encuentro ninguna lógica a esta actitud del Gobierno, de las autoridades, de no querer sentarse con las líneas aéreas y tratar de entender la problemática que estas enfrentan para poder cumplir con las medidas que les han impuesto y ver a su alrededor, lo que otros países están haciendo en Centroamérica y más allá de la región para que las líneas aéreas hayan comenzado a operar en esas regiones», afirmó Valenti.
Este martes la aerolínea Aeroméxico informó que no regresará en diciembre sino hasta mediados de enero del próximo año, sumándose así a la decisión similar que adoptaron Copa Airlines y United Airlines, que tenían planeado retomar operaciones el próximo mes, pero ante la imposibilidad de lograr un acuerdo con el Gobierno respecto a sus exigencias en el contexto de su protocolo de bioseguridad, estas empresas han optado por octava vez no venir al país. Todas ya están volando en países como Costa Rica.
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Ortega, el único responsable
Las únicas dos aerolíneas que aún no se han pronunciado, pero que Valenti teme que no retornen este año, son American Airlines y Spirit, esta última de bajo costo y que tiene conexión con Estados Unidos. La primera aún mantiene que regresará el 2 de diciembre y la segunda tiene planeado volver en ese mismo mes, pero no tiene fecha exacta. «Estoy convencida que las otras líneas que todavía no han pospuesto (fecha), van a terminar también posponiendo para el mes de enero tentativamente», dijo.
«El único responsable de que las líneas aéreas no hayan iniciado operaciones en el país es el Gobierno. Habría que pedirle explicación a ellos del porqué, qué es lo que está pasando, que no permiten que las líneas aéreas reinicien operaciones y digo de que no permiten, porque con esas medidas que impusieron prácticamente están cerrando las puertas para que estas no operen», dijo Valenti.
Las quejas de las aerolíneas están relacionadas con las exigencias del Gobierno de que sean estas las que recopilen los certificados negativos de Covid-19 entre sus pasajeros y las envíen a las autoridades sanitarias; que sus tripulantes presenten prueba negativa del virus, que informen sobre la aeronave en que realizarán el vuelo, pese a que no se trata de vuelos chárter, entre otras.
Ni Estados Unidos pide tantos requisitos
Valenti coincidió con el presidente del Cosep, Michael Healy, en que las exigencias no corresponden con las que están haciendo otros países, tanto así, que según Healy, ni siquiera Estados Unidos ha puesto tantas trabas. Esto a pesar que EE. UU. es la nación más azotada por el Covid-19 en el mundo.
«Vos viajás a Estados Unidos y no tenés esos requisitos que está tomando Nicaragua unilateralmente», afirmó Healy, quien señaló que esta situación no ayuda a recuperar al turismo, que tenía la esperanza de recibir un soplo de oxígeno en el último mes del año.
«Creemos nosotros que esas medidas que ha puesto el Gobierno en el Aeropuerto (Augusto C. Sandino) son demasiado fuertes y están inhabilitando para que otras líneas aéreas puedan venir a este país, con turistas, con consumidores, para poder ayudar a la restauración de esos dos sectores (comercio y turismo)», enfatizó Healy.
Y agregó: «Estamos llegando casi a final de año y son momentos para que estos sectores puedan tener un alivio, es decir que haya mayor demanda en el comercio y por el otro lado que vengan turistas a poder ayudarnos a rehabilitar y reforzar lo que es el tema de esa industria de Nicaragua, que es una de las que venía teniendo un crecimiento increíble».
La posición dura de Ortega con las empresas de vuelos contrasta con la cuestionada estrategia de contención del Covid-19 que ha aplicado a nivel interno, promoviendo actividades de aglomeración de personas, no exige medidas de distanciamiento social y ni siquiera el uso de mascarillas. El régimen ha minimizado la pandemia, que en el mundo ya ha matado a más de un millón de personas y más de 50 millones se han contagiado.
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Solo Avianca resiste en medio de trabas
La única aerolínea que se ha sometido a las exigencias del régimen de Daniel Ortega es la colombiana Avianca, que al igual que las otras empresas de vuelos venía retrasando su retorno, pero finalmente decidió cumplir los requisitos, únicos en Centroamérica, situación que le ha traído graves apuros en la gestión de los pasajeros, muchos de los cuales se han quedado varados en los aeropuertos por no cumplir a tiempo las exigencias del Gobierno.
«Siempre hay problema con gente que no presenta las pruebas de Covid-19 negativa en el tiempo estipulado, que presenta la prueba equivocada, y Avianca está operando así con esas dificultades… Es la única aerolínea que está operando y pues creo que todas las otras van a terminar posponiendo hasta enero, ante la negación del Gobierno de revisar esas medidas que han impuesto y flexibilizarse para aplicar las mismas medidas que se aplican en otros países», explica Valenti, quien señaló que pese a ello la aerolínea ha aumentado las frecuencias de vuelos.
Según Valenti, por ahora Avianca tiene un vuelo diario de Managua a El Salvador y sábados y domingos tiene dos vuelos diarios. Además está cubriendo el trayecto Managua-Miami con un vuelo los jueves, sábados, domingos y lunes.
Vale mencionar que Avianca está atravesando graves problemas financieros, lo que ha ocasionado que la misma se declarara en quiebra en meses pasados y estaba buscando financiamiento del Gobierno colombiano para continuar operando. Esto podría explicar en parte por qué la misma debió ceder a las exigencias del régimen de Ortega.