Cementerio Oriental o Periférico este 02 de noviembre de 2020. LA PRENSA/Jader Flores

«Regular» afluencia de visitantes en los cementerios en el Día de los Muertos

LA PRENSA visitó el cementerio Oriental o Periférico y el cementerio General, donde pudo constatar un menor número de personas en comparación con años anteriores

Este dos de noviembre, día en que los nicaragüenses conmemoran a los Fieles Difuntos, la afluencia de personas en dos cementerios de Managua fue un tanto «regular», pese a que la dictadura de Daniel Ortega, a través del Ministerio del Trabajo (Mitrab),  decretó asueto a cuenta de vacaciones para empleados públicos  este lunes. Los conocidos «limpia tumbas» y vendedores de flores resintieron la «rala» presencia de visitantes en los camposantos.

LA PRENSA visitó el cementerio Oriental o Periférico y el cementerio General, donde pudo constatar un menor número de personas en comparación con años anteriores. En el Periférico la Policía, como todos los años, cerró el pasó vehicular para permitir la libre circulación de las personas. En este camposanto se destacó más la presencia de comerciantes de flores que cada año se apuestan en la acera para ofertar sus productos.

José González , un comerciante de flores, originario de Masaya, manifestó que a pesar de que en este año la situación ha cambiado por el contexto actual de la pandemia, sumado a ello la crisis económica que vive el país, no ha dejado de vender y tiene la esperanza de terminar toda su venta al final del día. González lleva más de 20 años vendiendo en las afueras del Periférico todos los dos de noviembre.

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«Las personas que han venido toman sus precauciones, yo desde el martes me puse y no dejo de vender. Hay gente de los departamentos que vinieron en días anteriores para evitar la aglomeración y ahí medio vendimos algo. Yo espero poder terminar toda mi venta, porque venimos a ganarnos la vida para llevar el sustento a nuestras casas», manifestó el comerciante muy entusiasmado mientras ofertaba su producto a las personas que pasaban por el lugar.

Cementerio Oriental este 02 de noviembre de 2020. Comerciantes de flores esperar terminar todo su producto. LA PRENSA/JADER FLORES

Adentro, los trabajadores de mantenimiento de tumbas no dejaban de quejarse entre sí. «Está palmado esto loco», se decía el uno al otro. Y es que algunas personas prefirieron llevar sus herramientas para limpiar ellos mismos las bóvedas de sus parientes. En el cementerio Oriental se mantienen de forma permanente unos 80 limpia tumbas, pero los dos de noviembre se suman otros ciudadanos que buscan como «sacar el día».

Tradición y responsabilidad

Don Alberto Marín tiene 20 años visitando la tumba de su padre. «Ya es una tradición» dice. Él junto a su esposa todos los dos de noviembre recorre el cementerio Oriental y posterior el General. Este año no fue la excepción. Tomando las medidas de prevención ante el Covid-19 don Alberto no dudó en ir a enflorar a su familiar.

«Con esta zozobra que estamos pasando claro que es un riesgo visitar los cementerios, pero andamos con nuestra protección, nuestras mascarillas, procurando estar separado de la gente y hacer la visita un poquito más corta que lo habitual. En este cementerio entramos como ´Pedro por su casa´, nadie nos brindó recomendaciones, pero creo que lo importante es uno andar su alcohol, estar aquí no más de lo necesario y al llegar a la casa cambiarnos de ropa», compartió el ciudadano.

En Nicaragua cada dos de noviembre los ciudadanos tienen por tradición visitar los cementerios para limpiar las tumbas de sus seres queridos, llevan flores, incluso serenatas. El mariachi cristiano Viajeros del Rey, de Managua, también ofreció sus servicios en el cementerio Periférico con precios «simbólicos» para que los visitantes dediquen una alabanza a sus fieles que descansan.

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«Tenemos cinco años de venir a este cementerio y al central. Este año ha disminuido significativamente la afluencia de personas en comparación con el año pasado, podría decir que literal hasta en un 50 por ciento, incluso nosotros hemos perdido muchos clientes debido a la pandemia. Sobre los precios, cuando venimos aquí se cobra cien pesitos por la pieza, si quiere varias se hace un precio. A pesar de todo lo que estamos pasando lo que queremos transmitir es un mensaje a través de la alabanza», expresó Rina Pastrana, integrante del mariachi cristiano.

Mariachi cristiano ofreciendo sus servicios en el cementerio Oriental este 02 de noviembre. LA PRENSA/CORTESÍA

Cementerio General vacío

Aquí nos encontramos con un mar de vendedores, solo en la entrada obstruían el paso los comerciantes de refrescos, gaseosas, comidas. En las aceras del camposanto se apostaron los vendedores de flores con un semblante de preocupación. Al ingresar al cementerio, contrario al Periférico las autoridades aplicaron alcohol a cada visitante que ingresaba y verificaron que todos hicieran uso de mascarillas.

El cementerio General, el más grande la capital, lucía vacío. «El año pasado aquí no podías ni caminar, vieras como se llenó, ni comparado con este año. Ahora sí está palmado», nos refirió un trabajador de limpia tumbas, quien con su pala en mano se secaba el sudor ante el inclemente sol que azotaba la capital en horas de la tarde.

Cementerio General de Managua con poca afluencia de personas. LA PRENSA/ JADER FLORES

La poca presencia de visitantes en este camposanto puede atribuirse al temor que persiste en alguna parte de la población ante el riesgo de contagio de Covid-19 en un espacio que en los momentos más álgidos de la pandemia fue considerado uno de los principales focos de contagios. En los meses de mayo y junio la misma ciudadanía puso en evidencia la ola de entierros exprés y a la medianoche que se registraban en el cementerio General, donse se enterraban hasta 15 muertos en las noches y 30 en el día, según afirmó en días anteriores un trabajador de mantenimiento.

Familias del campo ofertan plantas naturales

Por tercer año consecutivo, doña María Mercedes Asunción Figueroa, de 71 años, aprovechó este 2 de noviembre, día de los difuntos, para viajar desde la comunidad de La Grama – Uniles, hasta el cementerio municipal de la ciudad de Somoto, en Madriz, para ofertar flores cultivadas en el patio de su casita.

Al igual que la somoteña María Mercedes Asunción Figueroa, unas 200 mujeres procedentes de varias comunidades madricense de municipios indígenas como San Lucas, Totogalpa, Telpaneca y San José de Cusmapa llegan a ofertar las ofrendas florales cultivadas en sus propiedades para ser dedicadas a los deudos de familias que este 2 de noviembre visitan los campos santos.

Los moños de flores, rosas, florecillas, palmas y ramas de cipreses subieron de costo este año y las ventas no eran muy buenas, según algunos comerciantes/WaragónR/LA PRENSA

Es la tercera vez que vengo de La Grama – Uniles a Somoto a vender los moños de flores que en todo el año siembro en el patio de la casita para ganarme unos bollitos (dinero) para cubrir las necesidades del hogar. Estamos dando el ramo de flores y rosas en 20 córdobas para poder vender algo, porque está dura la vida para quedarse uno en su casa haciendo nada, manifestó doña María Mercedes, quien era acompaña por uno de sus nietos que le ayuda a cargar las panas plásticas con este producto que este mediodía apenas había logrado vender cuatro moños de 100 que cargaban.

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