Grecia, los griegos y el mito de Helen

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Según el relato histórico (el de Isaac Asímov, por ejemplo), el origen de Grecia y los griegos se remonta a una época bastante anterior al año 2000 antes de Cristo. Asímov dice en su libro de historia Los Griegos que estos formaban tribus de pueblos greco hablantes (que) comenzaron a desplazarse hacia el sur desde el noroeste de la península Balcánica, hasta la tierra firme y las islas que luego formarían Grecia.

“Por entonces —añade Asímov, escritor e historiador de origen ruso que emigró a Estados Unidos y se nacionalizó estadounidense— aquellas tribus aún elaboraban herramientas de piedra, pues no se había desarrollado el uso del metal”.

Por supuesto que en aquella época las tierras donde se asentaron las antiguas tribus procedentes de la península Balcánica, no se llamaban Grecia ni sus integrantes eran llamados griegos. Ni siquiera hoy se llaman así, el nombre del país es Hélade (oficialmente República Helénica) y por su gentilicio ellos son helenos. Se les llama griegos porque así (gracoi) los llamaron mucho tiempo después los romanos .

Homero los llamó genéricamente argivos y aqueos, en La Ilíada, que narra la parte final de la Guerra de Troya matizada con fantásticas mitos y leyendas emocionantes. Fue mucho después que los romanos los llamarían griegos y desde entonces así son denominados en la literatura y en los textos de historia de los demás países. Pero lo que llamamos Grecia sigue siendo la Hélade y sus habitantes los helenos.

Ahora bien, tratándose de Grecia y los griegos necesariamente tiene que haber un mito sobre sus orígenes y sus hechos, quiero decir, de Hélade y los helenos.

Robert Graves escribe el capítulo 43 del tomo 1 de su obra Los mitos griegos, titulado Los hijos de Heleno, que el padre y la madre originales de Grecia y los griegos, mejor dicho de la Hélade y los helenos, fueron Helen y Orséis.
No había pasado mucho tiempo después de que Licaón fue convertido en lobo por Zeus, como castigo por hacer sacrificios humanos en las ceremonias religiosas en su propio templo, pero sobre todo por haberse atrevido a servirle una comida preparada con carne humana.

Zeus creyó que con ese castigo que impuso a Licaón los hombres no volverían a hacer sacrificios humanos y que se comportarían correctamente en sus relaciones familiares y sociales. Pero no fue así. A pesar de lo ocurrido a su padre, los hijos de Licaón siguieron haciendo sacrificios humanos, inclusive comiendo sus carnes y se hicieron más malvados y crueles. Por eso también fueron castigados por Zeus, quien los convirtió en lobos igual que a su padre.

Entonces Zeus pensó que no valía la pena que siguieran existiendo los hombres si no eran capaces de portarse bien y mandó un diluvio universal para borrar a la especie humana de la faz de la tierra. Sin embargo hubo sobrevivientes al diluvio a partir de los cuales se volvería a multiplicar la especie.

Los que sobrevivieron al diluvio fueron Deucalión y Pirra, él hijo de Prometeo y ella de Epimeteo. Antes de que comenzara el diluvio, Prometeo instruyó a Deucalión que construyera un arca tan grande como pudiera y que la llenara de provisiones y de los animales necesarios para que cuando pasara la catástrofe se volviera repoblar la tierra.

Pasado el diluvio universal, Deucalión y Pirra tuvieron un hijo al que llamaron Helen, quien, al hacerse mayor se casó con Orséis, una ninfa acuática que era hija del dios-río Peneo.

De la unión de Helen con Orséis nacieron Doro, Juto, Eolo, Magnes y Macedno. De Doro se originó la tribu de los Dorios; de Eolo la de los Eolios; de Magnes la de los Magnesios y de Macedno la de los Macedonios. Además, de Ion y Aqueo que eran hijos de Juto y por tanto nietos de Helen y Pirra, se originaron los pueblos Jonio y Aqueo. Ellos fueron, pues, los fundadores de las tribus primordiales que poblaron las tierras que en conjunto fueron llamadas Hélade, en honor de Helen.

No se conoce un mito específico de Helen, aparte de que fue el padre fundador de los helenos y la Hélade. Pero sí de sus hijos y nietos mencionados que fueron las cabezas primordiales de las tribus originales de las cuales se formaría la nación helénica o griega, el pueblo escogido de los dioses del Olimpo como los hebreos lo fueron del Dios de Abraham, Isaac y Moisés.

Opinión grecia griegos mitología griega archivo
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