El cantante Miguel Bosé se reencontró en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, con el escultor Nacho Palau para iniciar el juicio por la filiación de los cuatro hijos que tuvieron durante su relación de más de 26 años.
La filiación es la relación jurídica que se establece entre padres e hijos y de la que se derivan una serie de derechos y obligaciones, como por ejemplo: Apellidos. Nacionalidad y vecindad civil. Por esa razón es que la demanda de Palau es con el fin de que se reconozca la relación de hermanos entre Ivo y Telmo –hijos del escultor—y los del cantante, Tadeo y Diego, pese a que no comparten los mismos apellidos ni lazos sanguíneos.
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Por su parte, Bosé evitó hablar con los medios al momento de ingresar por el garaje del juzgado. Ambos estuvieron unas cuatro horas en el lugar.
«Mi objetivo es que ellos (los hijos) estén juntos y crezcan como hermanos… confió en que se haga justicia. Yo estoy ahora mejor, más tranquilo, ya ha pasado todo», dijo Palau ante la prensa.
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Antes de que iniciara el juicio, Palau compartió una imagen en su cuenta de Instagram, donde parecen sus cuatro hijos de espalda. La imagen fue acompañada por la etiqueta “Hermanos para siempre”.
Durante sus 26 años de relación, Bosé y Palau se convirtieron en padres de cuatro hijos vía subrogación. Dos de los mellizos fueron concebidos con el esperma de Bosé y tienen sus apellidos, mientras que los otros tienen los genes y apellidos de Palau.