El 2 de julio del 2017 cambió por completo la vida de Rodolfo Bone. Ese día firmó un contrato de Ligas Menores con los Gigantes de San Francisco y tras la firma su cuenta bancaria tenía un monto de 150 mil dólares. Tres años después, mientras celebra su crecimiento como jugador y como persona, también se enorgullece de haber invertido de la forma correcta el dinero que consiguió a cambio de una firma que llegó tras años de duro trabajo.
Lea también: Ricardo Mayorga despeja las dudas: “Mi mamá no es culpable, solo fue manipulada”
Bone nació en Masaya el 22 de marzo del 2000. Como buen ciudadano de dicho departamento, decidió invertir parte de su dinero en un negocio propio de su tierra. “Una parte de los 150 mil dólares que recibí cuando firmé con los Gigantes la invertí en un negocio familiar de exportación de artesanías a países como Costa Rica y Panamá. Además, compré una casa e invertí en otras cosas”, cuenta el joven receptor, que por su evolución es visto como uno de los grandes candidatos a ser el titular en la Selección Nacional.
Y es que con la madurez con que invirtió el bono de su firma, Bone también ha sabido llevar su carrera en el beisbol profesional. En el 2018 debutó con los Gigantes en República Dominicana y tan rápido como nunca imaginó, en el 2019 estaba haciendo su debut en Estados Unidos. Lo mejor que me ha pasado tras firmar con los Gigantes, es que la organización decidiera llevarme a Estados Unidos después de haber estado tan solo un año en la Liga de República Dominicana, porque eso refleja que valoraron muy bien mi primera temporada con ellos. Esa era una de mis metas, no tardar en Dominicana”, señala el prospecto de 20 años.
El día que cambió todo
Rodolfo Bone asegura que no creció admirando a ninguno de los grandes cácheres del beisbol nacional, y la razón es porque la receptoría no era su posición predilecta. “Yo empecé jugando como tercera base, es más la receptoría ni siquiera me llamaba la atención. Pero en el 2015 pasó algo que lo cambió todo. Estando en Chinandega, a un entrenador se le ocurrió ponerme a tirar y vio un potencial en mi brazo, entonces me recomendó ser receptor. Lo probé y me gustó a tal punto que ahora he llegado a tener tanto por esta posición”, señala Bone.

Bone apareció en el German Pomares del 2017 y rápidamente saltó a la vista por su potencial como receptor de las Fieras del San Fernando. Sandy Moreno, scout de los Gigantes de San Francisco puso la mirada en él y lo propuso a su organización. Después de una serie de pruebas y encuentros, llegaron a un acuerdo y se concretó su firma. Ahora, tres años después de aquel momento, ha crecido y provocado elogios de parte de los Gigantes.
“Ellos me han dicho que hay ocasiones en las que soy muy pasivo y que necesito ser más comunicativo cuando las circunstancias lo requieran. En cuanto a la recepción me dicen que estoy bien y lo mismo con mi bateo. Ellos me han dicho que vieron muchas cosas buenas en mi desempeño durante estos dos años que llevo con la organización”, comenta Rodolfo.
Lea además: Gigantes tienen permiso de Kevin Gadea y siguen redondeando súper staff de picheo
Haciendo un autoanálisis, Bone considera que “dominar el juego, recibir los lanzamientos y tirar con precisión, son cosas que siento puedo hacer bien, aunque estoy claro de que debo seguir mejorando en todos esos aspectos”.
Asegura que todos los días procura ser mejor, porque lo ilusiona la idea, no solo de llegar a las Grandes Ligas, sino también de estar en la Selección Nacional. “Lograr esas dos cosas sería un orgullo enorme para mí, porque es otro nivel. Son dos cosas por las que he soñado desde siempre y por las que entreno duro aún cuando no tengo el deseo de hacerlo”.
A bordo del Tren
La mañana de este miércoles, Rodolfo Bone se reportó a los entrenamientos del Tren del Norte, la nueva franquicia de la Liga Profesional con la cual jugará según el permiso que le concedió su organización. “Me gusta la idea de jugar con un equipo que va a debutar, porque es como ser parte de una historia que empieza a escribirse”, comenta el artillero.
Lea también: El beisbol nos ofrece cada día más datos que nos acercan a su comprensión
Según cuenta el joven pelotero, jugar en la Profesional, en la que vistió el uniforme de los Tigres de Chinandega en las dos temporadas anteriores, le “ha ayudado bastante porque aquí el picheo es mañoso y eso te permite acumular experiencia, tanto como bateador y receptor, que es mi caso”.