Aunque desde niña a Sayra Laguna le resultó fácil «el bisne» – el comercio de productos -, ella es un deportista de alto nivel. Pero tras su regreso forzado al país inicia un negocio de venta de productos lácteos y café. Pasó de practicar judo, sambo y ganar medallas a nombre de Nicaragua, a vender cuajadas, crema, leche agria, queso mozarrella y café por libra en Managua. Todo porque el pasado mes de julio tuvo que regresarse de Los Angeles, Estados Unidos, por una emergencia familiar y «me vine con una mano adelante y otra atrás».
Después de lograr volver a casa contra viento y marea, puesto que las fronteras estaban cerradas por la pandemia de Covid-19, Laguna se encontró con la necesidad de generar ingresos cuanto antes porque desde pequeña así se lo inculcaron su abuela y su madre. Pero necesitaba un capital semilla, sin pedir un peso lo consiguió. «Me mandaron 50 dólares y con ese dinero yo hice maravillas. Dio la casualidad que nos fuimos a la casa de unos presos políticos y ahí una señora vendía cuajadas. De repente yo le encargué, me las llevé y así la crema, luego la leche agria y queso mozzarella», cuenta.
Eso fue apenas tres semanas atrás. Para «tantear» qué tal le iba en el arranque de su negocio, el pedido fue discreto y conforme han pasado los días va aumentando en cantidad. La demanda ha sido tan que hoy miércoles viajaría a Jinotega, donde compra sus productos , para volver a Managua con 75 libras de cada producto.
Cambió de proveedor por asuntos de precio y espera mantener el negocio porque la idea es heredarlo a su madre para que sea su forma de sustento. «Tengo pensado irme del país, este negocio lo quiero poner para mi mama porque ella pronto va a regresar al país y entonces quiero que esto le quede a ella porque no sé cuánto tiempo nos va a costar tener un país diferente, libre», explica. En su trayecto de regreso a Nicaragua fue parte de los nicaragüenses varados en Guatemala, donde esperó casi un mes por las gestiones del Gobierno de Nicaragua para poder entrar a su país.
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Laguna es una destacada atleta nicaragüense en judo y sambo que en su carrera como amateur colecciona medallas de oro, planta y bronce. Además es licenciada en Mercadotecnia y Administración de Empresas. Por su destacado desempeño deportivo en 2017 fue declarada atleta del olimpismo nacional por el Comité Olímpico y la Crónica Deportiva de Nicaragua. No obstante, por ahora solo asiste a un gimnasio privado y sale a correr por su cuenta porque al ser crítica con el régimen de Daniel Ortega, fue vetada y tiene prohibido hacer uso de cualquier instalación deportiva estatal.

Entrega de pedidos en Managua
Los lácteos y el café, Laguna los lleva dos veces por semana a Managua y quien desea comprarle puede recibir los productos hasta la puerta de su casa, sin costo adicional, pero tienen que ser como mínimo tres productos. «Las personas quedan satisfechas y como me conocen ya se quedan platicando un rato, a veces como ando rápido queriendo dejar el producto fresco les digo que en otro momento platicamos», cuenta entre risas.
En su cuenta de Twitter Laguna ha hecho público su negocio de venta de cuajada, crema, leche agria, queso mozarrella y café por libra. Confiesa que no le ha ido mal en el inicio de este emprendimiento pese a la difícil situación actual del país.