Hasta el mediodía de este domingo, Jorge Bucardo no había decidido si subir esta noche al montículo para el cuarto juego de la Serie Final contra los Indios del Bóer, o cederle el privilegio a otro de sus compañeros en el staff de lanzadores de los Dantos. Fue hasta en horas de la tarde, cuando sintió que podía salir al montículo en busca de la revancha pese a dolores en su espalda, que le dijo al mánager Stanley Loáisiga: ¡Estoy listo!
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«El asunto es que he estado con fuertes dolores en la espalda, y esto lo he estado sufriendo desde la serie contra Estelí”, contó el principal abridor de los Dantos, quienes confían en él para empatar la Serie Final. Consultado sobre si no considera un riesgo subir al montículo en su condición, Bucardo respondió: “no lo creo, porque después del primer juego he estado tomando el medicamento necesario, y si bien es cierto no me siento a plenitud, estoy listo para lanzar. Además, este es un juego crucial para el equipo y creo que puedo ser de mucha utilidad en busca de una victoria que nos haría entrar a una serie nueva”.
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Se confiesa motivado
De cara al cuarto juego, Bucardo aseguró sentirse motivado, “porque ahora el equipo ya dio señales de vida con su bateo. En el primer partido me sentí desesperado, porque miraba a los bateadores apagados, sin capacidad para producir. Además, cometieron errores que terminaron en carreras en mi contra. Fue duro en realidad, pero creo que para el duelo de esta noche las cosas van a ser distintas”.
Sobre la posibilidad de volver a encontrarse con Luis Castellón, el zurdo jinotegano que silenció a los Dantos en el primer encuentro, Bucardo manifestó que espera “tener otro duelo de picheo”, y que “tratándose esto de beisbol, es muy probable que pase lo contrario a la que ocurrió en el primer desafío, es decir, que a él le vaya mal y a mí bien”.