En la excelente entrevista realizada por Fabián Medina a Dora María Téllez, leí con verdadero “repelo” una serie de negaciones, acusaciones y alteraciones históricas que es necesario aclarar, en honor a la verdad histórica.
Sobre los partidos liberales, afirma la entrevistada: “Después fueron grupos salidos del somocismo que formaron los partidos, el PLI uno de ellos, CxL otro, digamos, que se ven a sí mismos como liberales”. ¿Cómo puede afirmar alguien con conocimiento vivencial y académico de la historia que el Partido Liberal Independiente salió del somocismo? Es impensable no saber que el PLI fue fundado en 1944 para oponerse a la reelección de Somoza y que militaron en él Rigoberto López Pérez y muchos otros connotados opositores que sufrieron torturas y muerte en las cárceles de esa otra dictadura.
Y peor aún, ¿cómo puede afirmar que Ciudadanos por la Libertad salió del somocismo, si nacimos 35 años después de la muerte de Anastasio Somoza?
Esos desatinos históricos son más propios de la estrategia de desinformación del sandinismo, que durante cuarenta años ha acusado de somocistas, burgueses, contras y oligarcas a sus opositores y sigue tratando de enredar a los más jóvenes con el mito revolucionario.
Alterando nuevamente los tiempos históricos, también afirma que “CxL fue aliado de nosotros”, lo cual no es cierto, porque Ciudadanos por la Libertad nunca ha sido aliado del MRS. La verdad es que el MRS fue parte de una alianza electoral encabezada por el PLI, la cual terminó en 2016 cuando los diputados de la bancada PLI fueron desaforados, después que el régimen destruyó el PLI para dejar a la oposición sin posibilidad de ir a elecciones.
Una vez todos sin partido, cada uno tomó su camino y nosotros decidimos ponernos a trabajar para crear un partido nuevo de ideología liberal. Es natural que quienes creen en el colectivismo y el control estatal no podían ni debían acompañarnos en ese proceso. Además, consta documentalmente que la participación del MRS en la Alianza PLI y en la Coalición Nacional por la Democracia siempre estuvo condicionada a que se les otorgara una cuota de diputados, y en un partido nuevo no íbamos a asumir esa carga. Si a los miembros del MRS les tomó 41 años darse cuenta que el sandinismo causa “repelo”, denota escasez de principios y valores, y por tanto, suponen un riesgo para cualquier alianza democrática.
El que muchos miembros de Ciudadanos hayamos sido miembros del PLI no nos convierte en la misma organización, pues nuestros estatutos, mecanismos de decisión y autoridades nacionales y locales no son los mismos.
Esta es una realidad histórica innegable.
En cuanto a la antojadiza afirmación de que “Ortega le dijo a CxL que para garantizarle su personería jurídica tenía que salir de nosotros (el MRS)”, tampoco le cuadran los tiempos históricos a Dora María Téllez, porque nuestra personalidad jurídica fue otorgada un año después de terminada la alianza electoral de ellos con el PLI. Con pleno conocimiento de causa puedo asegurar que el régimen jamás impuso condición alguna a Ciudadanos para obtener su personalidad jurídica, lo que sí puso fue una serie de trabas legales y administrativas, que logramos superar a la vista de todos con el tenaz esfuerzo de nuestros miembros fundadores en todo el país. Por eso hoy podemos defender valores y tomar decisiones con autonomía.
Actualmente, las razones para no incorporarnos a la Coalición han sido ampliamente aclaradas, y el MRS no tiene el nivel de importancia para ser la única razón, aunque aceptamos que su injustificado control en ella es una de tantas.
Y eso no significa ser excluyentes, porque nosotros nunca hemos dicho que quienes promueven la renovación o el rescate del sandinismo no deban existir, lo que sostenemos es que no seríamos miembros de una alianza política que tuviera como objetivo rescatar, renovar o justificar una ideología que ha significado casi medio siglo de muerte y atraso para Nicaragua.
El debate de ideas es necesario y bienvenido por quienes creemos en la democracia, pero no es aceptable tergiversar la historia, ni tratar de esconder con negaciones y eufemismos una tragedia nacional que hemos sufrido durante cuatro décadas, como tampoco lo es acusar sin pruebas para tratar de descalificar a quienes deseamos que los nicaragüenses dejemos de repetir la historia.
La autora es presidente nacional del partido Ciudadanos por la Libertad.