Representantes de las cámaras empresariales advirtieron este miércoles del alto costo que están pagando los nicaragüenses por la negativa del Gobierno de Daniel Ortega de liberar la importación y realización de pruebas para la detección del Covid-19, lo que está pasando factura no solo a los que no están contagiados sino también a las mismas empresas.
Los planteamientos de los líderes empresariales coinciden con los resultados de una encuesta que divulgó este miércoles el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), que arrojó que más de la mitad de las empresas consultadas estaban enviando a sus casas a trabajadores que presenten algún síntoma del Covid-19, aunque no haya certeza de que este colaborador esté infectado.
“Esto es importante porque las autoridades por un lado te dicen una historia y lo que nos están diciendo las empresas a nosotros es que por esa falta de exámenes, que no están disponibles (para detectar el Covid-19) el 57 por ciento de las empresas han tenido que mandar trabajadores a sus casas” porque creen que estos presentan síntomas de Covid, pero no se tiene seguridad si eso es correcto, dijo el presidente de Cosep, José Aguerri.
LA PRENSA consultó a diferentes gremios empresariales sobre los contagios en las empresas y señalan que la información no es precisa, por tanto se dificulta el trabajo, porque hay áreas completas que se han mandado a la casa solo porque un trabajador presente un síntoma asociado a la pandemia, para evitar un posible brote.

Por ejemplo uno de los sectores más afectados ha sido la construcción, donde se registra de 3 a 5 casos sospechosos de Covid-19 en algunos proyectos, señala Lesli Martínez, presidenta de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC).
“La verdad es que aquí no podemos saber si es síntoma de Covid-19, de gripe común o dengue, pero la crisis nos obliga a que tomemos las medidas necesarias, mandamos a la persona a su casa con salario, porque cuando los enviamos a los centros de salud también los mandan a sus casas y no son atendidos», dijo Martínez.
La representante empresarial señaló que la medida anunciada por el INSS de que luego enviará por correo electrónico a las empresas la notificación de subsidio del trabajador afectado, para evitar que el papel en físico represente un riesgo de contagio, está teniendo resultados adversos.
«Tenés que esperar el subsidio que muchas veces nunca llega y al final asumimos el 100 por ciento del salario, no como debe ser 60 y 40”, explicó.
Lea además: Cosep llama a realizar pruebas de Covid-19 con «calidad y en cantidad suficiente»
La líder del sector construcción detalla que cuando un trabajador presenta un síntoma relacionado al Covid se le da un promedio de 14 días, lo que implica que si tiene vacaciones se le deduce de ahí y si no tiene acumuladas, entonces la empresa asume en su totalidad ese costo de enviarlo a la casa.
Pero además el sector se ha visto afectado con la continuidad de los proyectos, que no pueden ser suspendidos unilateralmente. “Por ejemplo para hacer una colada de concreto primero debo trabajar con la cuadrilla de armadores, pero si se contagian los armadores, las demás actividades se paran”, menciona.

Hacen uso hasta de las prestaciones sociales
De igual forma, Dean García, director de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec) expresó que no maneja cómo se han comportado los contagios en las empresas, pero sí dio a conocer cuál es el proceso que están tomando.
“Si se detecta a una persona sospechosa no se le deja entrar a la fábrica, se le manda a su casa, se tramita el subsidio del INSS, si no se obtiene se recurre a las vacaciones del trabajador o a las prestaciones que tiene el trabajador de forma anticipada y si este no tiene, la empresa ve si le sigue pagando como préstamo o como bonificación extraordinaria, de manera que el trabajador está en su casa recibiendo su paga mínima”, dijo García.
Lea también:Minsa asegura que casos de Covid-19 llegan a los 1,823 en Nicaragua
Hasta este martes, el Ministerio de Salud (Minsa) reportaba 1,823 casos confirmados de Covid-19 y un total de 64 fallecidos por la misma causa. El primer contagio en Nicaragua se dio a conocer el 18 de marzo, es decir que han pasado 92 días y que en promedio se han contagiado 19.8 personas por día y la tasa de letalidad ha sido de 3.5 por ciento.
Estas dificultades que están afrontando las empresas por no tener acceso a pruebas rápidas contrasta con las facilidades que hay en el resto de Centroamérica. Al respecto, Aguerri dijo que en Guatemala y Honduras la población puede realizarse las pruebas de detección de Covid-19 de forma gratuita y además el paciente conoce los resultados de la misma, es decir no les ocultan la información. “En nuestro caso desde hace tres meses hemos insistido en la necesidad de realizar estas pruebas”, pero para ello se requiere que el Gobierno autorice al sector privado el ingreso de las mismas.
Si la empresa privada nicaragüense tuviera acceso a esas pruebas, esto “podría a contribuir a reducir la pérdida de horas de trabajos hasta en un 50 por ciento, en promedio la pérdida de horas de trabajo es del 14 por ciento donde menos pruebas se han realizado versus un 7 por ciento donde más se han llevado acabo estos test”, ejemplifica Aguerri.
“Desafortunadamente no solo no existe la disponibilidad de estas pruebas, que sí existen en Costa Rica y Honduras, para que el sector privado las puede hacer y pagar por ellas, aquí lo que ha sucedido es que los médicos al no tener estas pruebas, tienen que recurrir a pedirle a la persona que se haga una cantidad de exámenes” para de alguna manera medicar correctamente a los pacientes, explicó.

Hay que lidiar con otras enfermedades de la temporada
Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicio de Nicaragua (CCSN) manifestó que la situación se complica más en este tiempo lluvioso, porque las personas están más propensas a otras enfermedades.
Puede interesarle: Ortega queda aislado financieramente. FMI apoya a cinco mandatarios de Centroamérica en lucha contra virus y esto es lo que dice sobre ellos
“Estamos en una época de lluvia que afloran todas las enfermedades tropicales, el dengue, el chikungunya, el sika, el HN1N1, eso ha venido a extremar los protocolos, sin embargo cuando alguien tiene una gripe lo dejan en la casa, porque tienen temor y como no hay pruebas rápidas no se puede saber si es el Covid, entonces usualmente lo dejan en la casa 15 días”, explicó Hilleprandt.
Es por esa razón que Hilleprandt insiste en que el sector necesita tener acceso a las pruebas rápidas porque de esa forma se podría tener mayor control de la crisis que se está viviendo.

Empresa privada asume el rol del Estado
Por otra parte, Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) indica que a diferencia de los otros países de la región donde los gobiernos apoyan a las empresas privadas, aquí sucede todo lo contrario.
“En Centroamérica se están dando facilidades, los gobiernos de los otros países sí están ayudando, pero aquí no y por eso el sector privado tiene que adoptar sus medidas, pero si tuviéramos un Ministerio de Trabajo normal, las empresas no tendríamos que asumir los subsidios”, dijo Maltez.

Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) advierte que la disposición del INSS, no solo afecta al empleador, sino también al trabajador porque una persona enferma en ese tiempo debería estar de subsidio o no de vacaciones.
“Al final estas medidas perjudican al trabajador, porque si estás enfermo el seguro no te lo reconoce y tenés que pedir vacaciones o no te pagan, (…) porque las empresas están para hacer negocios no para asumir gastos de salud que de por sí ya se paga un montón. Si te enfermás y la empresa no te paga, ahí no es la empresa irresponsable, es el Seguro, si la empresa no te paga es porque no puede”, sostuvo Jacoby.
De hecho, Aguerri ejemplificó el elevado costo para los nicaragüenses el hecho de que el Gobierno hasta ahora no haya permitido liberar el ingreso de pruebas moleculares y rápidas para detectar el Covid-19. Actualmente solo el Minsa tiene la facultad de hacer pruebas, cuya capacidad es limitada.
Eso ha provocado que en promedio una persona requiera gastar entre 60 y 180 dólares para tratar de determinar si tiene Covid-19, gasto que se incrementa si el médico requiere valorar si está libre del virus a medida que se avanza con el tratamiento. Esto eleva el gasto a más de 250 dólares en adelante.
“Y eso no lo tiene una persona de escasos recursos, aquí creemos que se hagan pruebas masivamente, que se pueda reducir de esa manera los contagios y que al sector privado se le permita acceder a esas pruebas, que podamos comprar esas pruebas”, enfatizó.