Juan Manuel Hormaechea llegó el 11 de enero de a Nicaragua. El Pirux’s Masatepe de la Segunda División le dio la oportunidad de mostrar su talento por primera vez fuera de Argentina y lo aceptó el reto. Su idea era destacarse para llegar a un club con opciones de ascenso o llamara la atención de algún plantel de la Liga Primera como ha sucedido en los últimos años.
Todo parecía ir por buen camino hasta que en marzo la pandemia del Covid-19 llegó a Nicaragua. El 19 de marzo la Fenifut decidió dejar desierto el Clausura de Segunda División y Hormaechea adelantó su vuelo del 30 al 22 del mismo para intentar regresar a su país. Llegó al Aeropuerto de Managua pero no subió al avión porque Panamá, donde hacía conexión, estaba en cuarentena.
“Esto es una pesadilla. Vine con un objetivo, el cual ahora cambió por completo. Hoy lo único que quiero es volver a mi casa”, confesó el lateral derecha argentino de 22 años a Infobae. «Cuando parecía que todo se encaminaba para bien apareció esto. Parece un chiste. Vine buscando crecer, hacer una carrera y hoy en día lo único que quiero es volver a mi casa».
Hormaechea acordó jugar por el hospedaje y alimentación. Al no poderse ir regresó a Masaya donde el club se hizo cargo de él. «En el hostel estaba con 5 personas que hacían su vida normal, como si no sucediese nada. Era una situación en la que me estaba volviendo loco. Si yo contraía el virus yo no tenía recursos para curarme. Hablé nuevamente con el club y me ofrecieron volver a la ciudad. Estoy en una casa de familia».
«Estoy a la deriva, tengo una total incertidumbre. No quiero volver para irme a la Costa, quiero volver para hacer la cuarentena en mi casa junto a mi familia. Acá no hay medidas ni prevención de nada. Nadie del Gobierno pensó en medidas. No dicen nada de nada. En Argentina tienen que agradecer las medidas que tomó Alberto Fernández, y que la oposición se unió para tomar medidas. Lo que hicieron fue muy bueno. Es desesperante la situación en Nicaragua.