Aniversario de Sor María Romero

El pasado jueves 7 de julio fue el aniversario de Sor María Romero, nuestra primera beata elevada a los altares por San Juan Pablo II (papa) en 2002. Pocas personas la recuerdan, los jóvenes tal vez no saben nada de ella.

Sor María Romero nació en Granada y murió en León (1902-1977). Se hizo religiosa de la Congregación María Auxiliadora a los 18 años.

La Congregación la envió a la filial de Costa Rica donde necesitaban religiosas jóvenes.

Había mucha pobreza en aquel país, Sor María lo advirtió y entregó su noble corazón a María Auxiliadora y Jesucristo orando con mucha fe pidiendo fuerzas para realizar obras dedicadas a los pobres.

Recibió gracias de toda clase. Energía para construir un edificio de dos pisos con capilla dedicada a la Virgen. Centro de Salud: ginecología, odontología, oftalmología, medicina general y farmacia, incluso un taller industrial de costura.

Todo gratis por supuesto. Obtuvo terrenos para construir casas para los que no tenían donde vivir.

Nunca cambió su nacionalidad, amaba a Nicaragua. En 1998 un pequeño grupo de Managua reconstruimos su casa natal, realizamos obras en su nombre, hicimos publicidad para darla a conocer. Tuvo muchos devotos.

Por sus grandes méritos fue llevada a los altares el 14 de abril de 2002 por San Juan Pablo II (papa) con el grado de beata, anterior hacia la santidad. Es nuestra primera beata.

En estos terribles días que vivimos Sor María parece haber sido olvidada. Para mi alegría y tristeza solamente leí un bonito escrito en LA PRENSA, de doña Isabelita Cuadra de Chamorro, granadina, a quien deseo felicitar por su lealtad, bondad y fe. Igual que al doctor Danilo Lacayo quién a diario pide sus bendiciones en su gustado programa de televisión Buenos Días Nicaragua. Admiro su fe y esperanza.

Modestamente mi persona podría incluirse en estas escasas personas, por haber escrito cuatro ediciones de Sor María Romero y los nicaragüenses, autorizadas por nuestra Conferencia Episcopal. Haber creado el documental Cerca del Cielo, y hacerlo publicar en el Canal Católico ETWN.

Hasta el papa Francisco está enterado de nuestra dolorosa crisis pero no ha oído mencionar a nuestra Sor María.
Tampoco podremos olvidar el dolor de las madres y familias, verdaderas tragedias inolvidables. Orar, llorar, pedir la misericordia a Jesús y María es de mucho consuelo. Sería bueno pedir su intercesión con la oración compuesta por ella:

Pon tu mano madre mía
Ponla antes que la mía.

La autora es escritora.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí