En la desesperación por saber cómo se encuentran Brandon Lovo y Glenn Slate en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, tristemente célebre centro de torturas conocido como El Chipote, sus familiares llegaron a los portones la mañana de este viernes en busca de información, pero no recibieron ninguna y solo fueron blanco perfecto para ser filmados por la Policía Nacional.
La visita que realizaron las familias de los detenidos, acusados por la Fiscalía de asesinato, asesinato frustrado, portación ilegal de arma de fuego y exposición y abandono de personas, estuvo acompañada de ciudadanos que alzaron la voz en demanda de justicia por las 45 muertes que se han confirmado desde el 19 de abril, cuando la Policía empezó a reprimir brutalmente a los universitarios.
“Justicia, justicia, para nuestros hijos, Nada todavía, nada todavía (hemos conocido de ellos) nos dijeron que están aquí en El Chipote”, dijeron Connie Taylor y Jeremy Marina Slate, madres de Brandon y Glenn, respectivamente, que aseguraron que desde el día de la audiencia no saben nada.
Los dos jóvenes, según la Fiscalía, fueron los autores del asesinato del periodista Ángel Gahona, director de noticiero local El Meridiano, quien recibió un certero balazo en la cabeza el pasado 21 de abril.
“Todo mundo sabe que él no mató a Ángel Gahona, (a la hora del disparo Glenn) estaba con el hijo de ella (Taylor) ahí por el parque pero eso no significa que ellos lo mataron porque estaban ahí”, dijo Slate.
Policías filman a manifestantes
En el tiempo que los familiares de los detenidos y población que demanda justicia por los asesinatos en la protesta ciudadana, un policía estuvo grabando video y otro fotografías. Además motorizados se acercaban al plantón y luego se iban. Las motos no portaban placas.
Pese a este asedio, la protesta se mantuvo casi hasta mediodía y se disolvió con la promesa de que continuarán.