A un mes desde que LA PRENSA publicó el relajo matutino en el empalme de la Cuesta El Plomo, provocado por los conductores que provienen del sector de Ciudad Sandino y giran a la izquierda en la intersección, la Policía Nacional tomó medidas para ponerle fin.
Además de los tres agentes que dan vía, en tiempos que duran dependiendo del flujo vehicular, se optó por colocar conos para dividir el carril de giro y así evitar que otro avance en el carril derecho y luego, cerca del cruce, detenga el tráfico en su intento de cambiar de vía.
Esto no solo atrasa a los conductores que se dirigen hacia la zona de Las Piedrecitas y los que giran, sino también que representa un peligro para que ocurran accidentes de tránsito por la mala maniobra.
Mario Bermúdez, quien todos los días viaja de Mateare hacia Managua para asistir a su trabajo, dice que ahora es más fácil y seguro bajar por la Cuesta El Plomo al haber orden, porque antes, en la desesperación de pasar se creaban atrasos e intentos de colisión.
“Los camioneros son los que no les gustaba hacer cola, avanzan y cuando están cerca se le metían a uno. Y como yo manejo un carro pequeño tenía que dejarlo entrar al carril, pero ahora los policías están pendiente de eso”, sostiene Bermúdez.

Ahora los policías dan vía y al mismo tiempo se asoman si alguien se mete en el carril izquierdo casi al llegar a la intersección. De agarrarlo en el acto lo mandan a dar vuelta más adelante, por el hogar de protección Pajarito Azul.
Punto rojo por obra
Al intensificarse las obras constructivas del paso a desnivel en Las Piedrecitas, la mayoría de los vehículos bajan por la Cuesta El Plomo, al ser incómoda y lenta la ruta de desvío que acondicionó la Alcaldía de Managua a través de los barrios Motastepe y Mirna Ugarte, y más ahora que los trabajos también se ejecutan en el 7 Sur.
El problema con la vía alterna es que los radios de giro son estrechos, teniendo mayor dificultad los vehículos grandes.